ENTREVISTAS

Daniel García: "Habría que eliminar la casilla hombre o mujer de la partida de nacimiento y del DNI"

Domingo 04 de octubre de 2015
Este almeriense es autor del primer libro en lengua castellana, y el segundo en todo el mundo, "Sobre el derecho de los hermafroditas", en el que analiza la situación de este colectivo cuya cifra se desconoce puesto que Sanidad se niega a informar sobre el asunto, y es que la mutilación genital es, por ahora, la única respuesta

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El almeriense Daniel García es el autor de un libro excepcional "Sobre el derecho de los hermafroditas (Editorial Melusina, 2015)", en el sentido de que el enfoque de su temática sólo puede encontrarse en otro en todo el mundo, editado en 2012 en Estados Unidos. Así de excepcional resulta ocuparse de la realidad de las personas intersexuales -hermafroditas- desde el punto de vista jurídico.

García se licenció en Derecho en 2008 y obtuvo el doctorado en 2012 con un trabajo sobre la metáfora orgánica en el pensamiento jurídico alemán del siglo XIX y principios del XX, siendo además activista por los derechos LGTBI (Lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales), por lo que se ha acercado a esta cuestión desde esa doble condición. Así
no le costó advertir que los grandes olvidados desde el punto de vista legal, e incluso de la lucha por la normalización sexual, son los hermafrodidas, personas nacidas con los dos aparatos genitales, pero a quienes se les extirpa de uno nada más nacer.

Y este es precisamente uno de los problemas con los que el autor se ha encontrado a la hora de desarrollar su trabajo. "El Ministerio de Sanidad no quiere dar datos" sobre cuantas niños nacen en España con la condición intersexual, por lo que cuando se le pide una cifra aproximada de cuantos hermafroditas puede haber en este país, acude a un cálculo en base a estudios norteamericanos, cuyo sistema sanitario sí los contabiliza. Reconoce que "metodológicamente puede ser un error" pero es la única posiblidad de acercarse a un dato que, en ese sentido apunta que sería sobre el 1,7% de la población según unos, si bien otros lo cifra en un caso de cada 2.000 nacimientos, por lo de 450.000 nacimientos al año que hay en el Estado español, unos 250 de los nacidos anualmente estarían en esta situación... "eso, multiplicado por las generaciones vivas, nos daría unos 20.000".

García explica que la falta de datos españoles deriva de que "nada más nacer, el hospital lo cataloga como hombre o como mujer, por que jurídicamente en el Registro Civil hay que inscribirlo como hombre o como mujer, entonces aquello que no encaja" por razón de sus cromosomas, acaba teniendo la catalogación "ser humano enfermo, no se catalogan como intersexuales como sí se hace en Alemania desde 2013, se es mujer, hombre o sexo indeterminado, y en Australia sucede lo mismo". En España para los medicos "o se es hombre, o se es mujer, o es patología, por eso cuando se pide datos al Ministerio de Sanidad de esas patologías dice que por ser menores de edad no se pueden dar esos datos o bien no contestan". Llama la atención ese concepto de privacidad del dato cuando no piden fichas personales, si no sólamente números, cifras... como cuantas personas nacen con una anomalía o cuantas mueren de determinada enfermedad. En este caso el silencio es elocuente.

En su trabajo, García hace dos propuestas finales, una jurídica y otra médica. La médica "es que se prohiban las mutilizaciones genitales", ya que entre el 10% y el 20% de los nacidos intersexuales son sometidos a lo que se denomina "cirugía de normalización sexual neonatal" y esto se hace "a veces sin el consentimiento de los padres, o son sedados para que firmen el consentimiento, o se les miente, o se les dice que es cáncer". Asegura que existen casos de 16 operaciones en los primeros cinco años de vida para "rectificar" a la naturaleza, y que personas que han pasado por situaciones como esta "tienen riesgo alto de suicidio".

En 2013 la ONU reconoció que esto era "tortura infantil", y el Consejo de Europa y el Parlamento Europeo han solicitado a los estados miembros que eviten estas cirugías por ser estéticas. Malta es el primer país que las ha prohibido, y ha sido en abril de este mismo año.

Desde la óptica jurídica, el asunto no es menos complejo. Indica García que los colectivos intersexuales alemanes no son partidarios del uso legal de la expresión "sexo indeterminado", por lo que su propuesta en el libro es que la categoría "sexo" de los documentos oficiales no sea de consignación obligatoria. "Cuando un bebé nace, los padres si quieren lo inscriben con sexo o sin sexo, para al final eliminar el sexo como categoría jurídica, como ha pasado con el trabajo o la raza, que se han eliminado como categoría y no ha pasado nada".

Esto último sería, en su opinión, la solución más adecuada, ya que si los médicos dicen sentirse obligados a operar por ser una exigencia legal poner hombre o mujer, y los juristas sostienen que son los médicos los que definen únicamente el nacimiento de hombre o mujer, "pues eliminamos el sexo como categoría jurídica y ese argumento que es redundante se acabaría". Su propuesta es "constitucionalizar" el derecho a la "autodeterminación sexual", para que cuando uno tenga 18 años o antes, se autodefina "o no" y "eliminar al casilla hombre o mujer de la partida de nacimineto y del DNI, y eso evitaría el problema que tiene otro colectivo, el de los transexuales, sobre todo entre los menores de edad, que no pueden acogerse a la rectificación registral del sexo". "Se evitarían bastantes problemas si se eliminara la casilla hombre/mujer" afirma.

Esos problemas que se evitarían según detalla, tienen que ver con lo psicológico básicamente. Frente a quienes sí conocen qué son y procuran vivir su sexualidad felizmente "como todo el mundo", otros viven "engañados por el aparato médico" como si se tratara de una enfermedad que les hace infértiles o que les produce amenorréa, además los hay que tienen constantes secuelas físicas por las operaciones, y además hay quienes no aceptan mentalmente el sexo que le han reconstruido.

Desde que el libro fue publicado, el único partido político que ha mostrado interés en el asunto ha sido Izquierda Unida, mientras que desde el punto de vista académico si ha recibido propuestas para la elaboración de nuevos trabajos de investigación e incluso jurídicos.

García ha sido becario FPU (2008-2012) y Profesor Sustituto Interino (2012-2014) en el Área de Filosofía del Derecho de la Universidad de Almería, así como investigador visitante en universidades alemanas e italianas. Acreditado a Profesor Contratado Doctor, mi vida laboral ha transcurrido entre el desempleo y la sustitución interina low cost. Es autor de los libros Organicismo silente, Rastros de una metáfora en la ciencia jurídica (Comares, 2013), Aberraciones de la carne y El derecho ante la intersexualidad (Melusina, 2015).