ENTREVISTAS

Fernández-Pacheco: “Si me importara el balance del primer año tendría Almería levantada pero he preferido no perjudicar a los comerciantes en Navidad”

Viernes 09 de diciembre de 2016
Ebn esta entrevista con motivo de su pimer año como alcalde de Almería, asegura que no tiene ningún interés en ser recibido por la presidenta de la Junta después de un año esperando respuesta, y advierte a la oposición que no van a conseguir gobernar a base de mociones

El primer año de Ramón Fernández-Pacheco como alcalde de Almería le ha hecho objeto de un desayuno con los medios de comunicación en la que éstos han podido preguntar de todo, y entrevistas en algunos de ellos, por eso enfrentarse ahora a este cara a cara tiene un inconveniente, el de qué le preguntas que no haya respondido antes.

Charlamos en su despacho, en un día que no es festivo, pero tampoco es del todo laboral, aunque la agenda va más que apretada. Es por eso que empezamos “a saco” comentando las reacciones que ha habido en la oposición a su balance ("está en su papel, no van a decir que es maravilloso" admite), que resume en “razonablemente satisfecho” a pesar de que afirma que “no he planeado la gestión de cara cumplir el primer año, tan es así, que tenemos bastantes obras que están paradas por instrucciones mías para no perjudicar a los comerciantes en Navidad. Tenemos proyectos como la renovación entera de la calle Regocijos, actuaciones en las cuatro calles, en la calle Antonio Ledesma, la calle las Tiendas entera nueva también, la plaza Vivas Pérez… un montón de actuaciones que están aprobadas y podrían haber empezado ya pero no quería perjudicar a los comerciantes. Si a mi me preocupara el balance del primer año estaríamos en obras y podría decir que tengo Almería entera levantada”. Dice que lo del año es "anecdótico".

Lo cierto es que en el resumen de gestión hecho por el propio alcalde, la renovación de ordenanzas o la reestructuración interna del Ayuntamiento ocupan un espacio amplio “que entiendo que a la gente no le importa en absoluto”, si bien apunta para quienes ven rebajadas sus tasas, como los vendedores ambulantes, o el hecho de que ahora sea más barato que nunca hacer deporte en la ciudad.

Pero además destaca que “en el empleo, que es una obsesión para mi” se ha puesto en marcha El Cable junto a otras instituciones y empresas, y lo mismo apunta en relación a futuros proyectos con la Universidad, y como gran apuesta en este ámbito se propone “que el año que viene fuera una realidad la oficina de apoyo al emprendedor y al desempleado”. Lo que no quiere es que se reproduzcan errores tan habituales como el de que cada administración ponga su propia oficina “al final es un desperdicio de dinero y esfuerzo”, por eso destaca la relación “estupenda” con Verdiblanca o con los Jóvenes Emprendedores.

Resume su filosofía política en que “la clave de los tiempos que corren es mirar más que nunca a la sociedad, intentar hacer el proyecto de ciudad entre todos”.

Fernández-Pacheco es un político que huye permanentemente de la confrontación y busca continuamente el consenso, quizá por convencimiento personal, o tal vez por ser lo que le ha tocado en suerte, al no tener mayoría absoluta. De esta forma, casi todas las mociones que se aprueban lo son por unanimidad, y ahí viene otra crítica de la oposición, que se aprueban pero no se cumplen.

En ese sentido el alcalde lo justifica diciendo que las mociones son “declaración de intenciones, no es un mandato, no es una Ley, no es un decreto del alcalde” y añade que “si el PP aprueba una moción es porque considera que puede ser buena para la ciudad”, aclarando que se han aprobado algunas con el voto en contra del PP y que al PP también le han tumbado algunas de las que ha llevado a pleno. Ahora bien, critica que “los señores de la oposición, cuando presentan una moción nunca dicen de donde saldrá el dinero”.

“El que se crea que va a gobernar a base de mociones desde el banquillo de la oposición está muy equivocado, primero porque la ley no lo prevé, y segundo porque yo no lo permitiría”.

Aunque desde el primer día de su mandato, Fernández-Pacheco ha querido dejar la impronta de la lealtad entre administraciones, es inevitable acudir al listado de agravios con el Gobierno de la Junta de Andalucía, y el más reciente ha sido el del llamado “eje turístico andaluz” que, formado por los Ayuntamientos de Granada, Málaga, Sevilla y Córdoba, ha contado con la bendición económica la Consejería de Turismo, lo que suscitó un tremendo enfado institucional en la capital almeriense.

Hay que apuntar que el consejero Francisco Javier Fernández ha dicho por activa y por pasiva que ellos se han limitado a dar apoyo a un proyecto que les presentaron esas capitales, y que Almería es muy dueña de solicitar a esos socios unirse a ellos, al tiempo que ha recordado que el Ayuntamiento no solicitó las subvenciones turísticas previstas para grandes ciudades.

El alcalde considera que el consejero “ha tardado mucho tiempo en dar explicaciones” y considera que “ellos hicieron un plan y metieron a las cuatro capitales más grandes”. Y aunque no sabe aún si el Ayuntamiento solicitará este año la subvención para grandes ciudades, es tajante al decir que “a mí me da igual formar parte del plan o no, yo lo que quiero es que la Junta de Andalucía esté implicada con esta ciudad como está con el resto”. Añade que tiene la mejor disposición para que las relaciones con la administración autonómica sean buenas, “pero es raro el día que no nos desayunamos con alguna noticia que supone un agravio para Almería”.

Como ejemplo de que la colaboración existe con la Junta, apunta a las lanzaderas de empleo, o las actuaciones en zonas de exclusión social entre otros, y asegura que así será siempre en bien de la ciudad, pero que si no lo es “no pueden pretender que me calle y haga palmas, para eso ya está el grupo municipal socialista que lo hace a diario”.

Pero el “mal rollito” existe, a pesar de esas actuaciones, y la prueba más evidente es que un año después de ser elegido alcalde, y de proponer a la presidenta del Gobierno andaluz, Susana Díaz, una reunión, ésta ni le haya respondido. Al preguntarle sobre este tema, Fernández-Pacheco repite varias veces en su respuesta la comparativa con el alcalde de Granada –socialista elegido con el apoyo de Ciudadanos tras la dimisión del primer edil del PP por el caso Nazarí- que recibió su visita a los tres días de su proclamación.

El alcalde ha contestado a lo largo de este año muchas veces a esa pregunta, y ha tenido tiempo de reflexionar sobre los motivos de este trato, pero no encuentra respuesta. A lo más que llega, es a entender que el PSOE de Sevilla apostó por una línea de confrontación, y apunta que en contra del criterio del almeriense.

Para Fernández-Pacheco aquella reunión no era más que un encuentro protocolario , como el que él mismo tiene a diario (cita como ejemplos el caso de la nueva presidenta del Consorcio de Transporte, o el director del Aeropuerto, o de la Tesorería de la Seguridad Social, o de Hacienda…), pero destaca la importancia de la administración autonómica en cuanto a responsable de la sanidad, o la educación, o el patrimonio cultural, por lo que consideraba prioritario verse con Díaz antes que con los ministros, el presidente Rajoy o el presidente de la Diputación “que es el presidente de mi partido”. “El Ayuntamiento, si no va de la mano de la Junta no avanza en muchos temas, ahí tienes la Plaza Vieja, el Mesón Gitano, el Cable Inglés…” y con ese gesto quería “romper con las pancartas que se pusieron” (se refiere a las que colocó su antecesor, Luis Rogelio Rodríguez, en la puerta del Ayuntamiento diciendo que las obras estaban paradas por culpa de la Junta). “Ella es la que está poniendo una barrera en función del carnet que cada uno lleva en la boca”.

Pero si alguien piensa que el alcalde anda quejumbroso por ese desplante de la presidenta, él no tiene empacho en afirmar que “no tengo ningún interés en sentarme con Susana Díaz, así de claro, me parecía lo normal”. “Quiero pensar que el feo me lo hacen sólo a mí, si fuera a la ciudad hablaríamos en otros términos”.

Lo cierto es que la lista de asuntos pendientes en los que ambas administraciones están obligadas a entenderse son, como dice el alcalde, muchos. Están los asuntos educativos como el caso de los conservatorios, o la Escuela de Golf de El Toyo, que debía haber abierto hace medio año, o el PGOU, el Cable Inglés, los centros de salud cerrados en la capital…

El alcalde niega que se le esté dando una especial visibilidad a Acción por Almería, un grupo que pretende separar Almería del resto de Andalucía, y dice que sólo hay una colaboración referente al rescate de vestimenta tradicional que se visualiza en la Feria, donde tienen una carroza a su disposición desde la que gritan “Almería no es Andalucía”. Es claro al negar que desde el Ayuntamiento se esté en la línea de suscribir esa línea “independentista”, y concluye que es un tema “que no nos corresponde, ni ese debate está en la sociedad”.

De ciertos temas que podrían haber sido interesante hablar, como la polémica sobre María Muñiz y la Gerencia de Urbanismo, sobre interés en ser el candidato a alcalde en las próximas elecciones municipales, o sobre la renovación en el PP, ya ha dado cumplida respuesta en otras entrevistas.