www.noticiasdealmeria.com

¿Cuentas o cuentos?

google+

Comentar

Imprimir

Enviar


“Nosotros hacemos lo que decimos”, aseguraba esta semana el investigado secretario general de los socialistas almerienses, José Luis Sánchez Teruel, en referencia a las innumerables obras pendientes de la Junta de Andalucía. Toda una declaración de intenciones que hubiera quedado redonda con el añadido “lo que no sabemos es cuándo”.
Porque, un año más en los presupuestos andaluces para el año 2016 se repiten obras que tenían que estar ejecutadas hace décadas, como la Autovía del Almanzora, 29 años en construcción y lo que te rondaré, y otras ni aparecen, como el Hospital Materno Infantil de la capital, anunciado en 2007, iniciado en 2011 y paralizado días después. Y hasta hoy. Sí está el instituto de El Toyo, con cinco millones de euros, los mismos que incluyeron para este año y que no han ejecutado, sin que nadie nos diga a dónde a ido a parar ese dinero.
La lista de incumplimientos es interminable (variante de Roquetas de Mar, desdoblamiento de la carretera Vera-Garrucha, conexión de la A 92 con la capital, hospital de Roquetas, centros de salud, aulas prefabricadas, depuradoras ….). Y es que para la Junta los presupuestos son papel mojado. Y a los hechos me remito porque elaborar unas cuentas regionales y no provincializarlas, como llevan haciendo desde hace ya cinco años, es toda una declaración de intenciones. Los campeones de la transparencia se niegan a que los almerienses sepamos en qué se va a gastar el gobierno andaluz cada céntimo de euro en nuestra provincia y cuál va a ser su apuesta por Almería, lo que conlleva que sea imposible conocer la inversión y los proyectos que se van a acometer y, por lo tanto, hacer un seguimiento y evaluación de los mismos. ¡Esto es un ejercicio democrático y lo demás paparruchas!
Pero lo poco que nos dejan ver es suficiente para comprobar que Almería sigue siendo la gran olvidada en los presupuestos de la Junta. ¡Y no escucho los ‘quejíos’ del grupo de corifeos!. Lo lamentable es que para este viaje la Junta y el Psoe se han encontrado con un compañero de mochila llamado Albert Rivera, que se ha convertido en la muleta de Susana Díaz para aprobar unas cuentas que más parecen cuentos.