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Subirse al tren o bajarse

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Con menos éxito de lo esperado respondimos los almerienses a la llamada de la Mesa del Tren y a su convocatoria del pasado jueves ‘Por un tren digno y adaptado’. Como no podía ser de otra manera, el alcalde, Ramón Fernández-Pacheco, volvió a ponerse al frente de una reivindicación justa, requiriendo aquello que los almerienses nos merecemos.
Alejados de cualquier interés partidista, desde el Ayuntamiento de Almería hemos querido alzar, una vez más, nuestra voz contra las infraestructuras ferroviarias que padecemos y reclamar con ello mejores comunicaciones que aporten una mayor y mejor oportunidad para Almería, potenciando aquellos sectores que son la base de nuestra economía.
Porque cuando una demanda se convierte en un clamor de la sociedad quienes ocupamos cargos de responsabilidad pública debemos despojarnos del paraguas político y escuchar a nuestros vecinos, independientemente de que las reclamaciones vayan dirigida a una administración presidida por un gobierno afín a nuestros colores políticos o no.
Así lo hemos hecho en la reciente concentración por el tren y anteriormente en otras reivindicaciones de la sociedad en demanda de unas necesarias y olvidadas infraestructuras culturales, educativas o sanitarias que esta ciudad también precisa.
Lamentablemente, no todos los responsables políticos, y en algunos casos me atrevería a decir también que sociales, pueden decir lo mismo. Y mientras se muestran especialmente activos y beligerantes cuando se trata de atacar al Gobierno de la Nación callan y se esconden cuando es la Junta de Andalucía el objetivo de las críticas.
Produce sonrojo ver clamar contra el Gobierno mientras hacían llamamientos a participar masivamente en la concentración por un tren digno a los mismos que desaparecen si de lo que se trata es de reclamar y demandar a Susana Díaz aquello que también es justo, que se ha prometido o incumplido.
¿Alguien ha visto a algún dirigente socialista reclamando la construcción de un nuevo instituto en El Toyo?, ¿O junto a los padres, madres, profesores y alumnos del Conservatorio de Música y Danza exigiendo unas instalaciones dignas?, ¿O requiriendo un Hospital Materno-Infantil cuya construcción ha estado paralizada desde 2011? Sus ausencias son tan vergonzantes como su pusilánime ardor reivindicativo cuando hay que reclamar a la Junta de Sevilla.