El periódico titula así: “ La Diputación y el Instituto Andaluz de la Mujer convocan un acto de homenaje a la mujer asesinada por su marido en Cóbdar”. Nada dice sobre el hermano del victimario, enfermo de Alzheimer y asesinado igualmente en el mismo suceso. Para él no hay homenajes ni recuerdos. ¿Es esto lo que debemos entender por “discriminación positiva”? Nota bene: para una mejor comprensión se recomienda escuchar de fondo el Requiem de Mozart, especialmente cuando ataca el “Confutatis maledictis” , que traducido podría ser algo así como “Rechazados los malditos”.
Abonadas a las esdrújulas,
como patético o ridículo,
o como inútil adminículo
igual que desnortada brújula.
Homenaje a la mujer
y olvido para el varón
por su especial condición.
Vivir para no ver.
Mas ese hombre ultimado,
¿ no es víctima también?
¿o quién expende el carnet
de los discriminados?
Volvamos a las esdrújulas
que aquí algo huele a fétido,
aunque nos tilden de pérfidos
por decir que lo sano no es pústula.
Avanzo y doy una pista.
Confundir sexo con género
es llamarle al mono estéreo.
Y ahora díganme machista.