SUCESOS
Galán estaba esperando 300.000 euros de fondos ICO que le estaba gestionando Alemán y por lo que debería pagarle una comisión
Cuando comenzó la Operación Poniente, el alcalde de El Ejido, Juan Enciso, no era considerado parte de la presunta trama de corrupción cuyo objetivo era enriquecerse con las subcontratas de la empresa mixta Elsur, pero cuando se pasó a realizar escuchas telefónicas, las cosas cambiaron, y ya comenzó a ser vinculado a la "infraestructura" presuntamente creada por el entonces interventor municipal José Alemán.
Una llamada telefónica realiza por el empresario Juan Antonio Galán e intervenida por la Policía Judicial en el marco de la Operación Poniente, desvela que estaba a la espera de unos 300.000 euros de los fondos ICO, lo cual le estaba siendo gestionado por el entonces interventor municipal del Ayuntamiento de El Ejido, José Alemán, y po lo que tendía que pagarle una comisión. Hoy ambos, así como el alcalde de El Ejido, Juan Enciso y el empresario José Amate, están en prisión incondicional imputados por los mismos delitos que otras 19 personas.
Este es el contenido de una de las llamadas que aparecen transcritas en los 8.306 folios sobre los que la juez instructora del caso, Monserrat Peña, ha levantado el secreto sumarial, y que ya está en manos de las partes. Una de las cosas que se extrae como importante conclusión es que había creada una infraestructura encaminada a "procurarse favores de naturaleza mercantil, así como lucrarse de las subcontratas" por medio del ex interventor municipal.
En un primer momento las llamadas telefónicas intervenidas a instancias de la Fiscalía Anticorrupción, tenían por objetivo a Alemán, Galán, Amate y José Carlos Lirola –hoy él y sus dos hermanos están imputados también y en libertad bajo fianza de 50.000 euros- y Enciso no figuraba como alguien relevante en la presunta trama que se investigaba. Hasta ese momento Enciso aparecía como ajeno a lo que estaba ocurriendo entre todos los investigados, pero a partir de las primeras escuchas es cuando las imputaciones que posteriormente le realiza la juez empiezan a tomar cuerpo.
A partir de esas llamadas, la juez ve al alcalde "como no ajeno a lo que están sucediendo" y le comienza a vincular directamente a Alemán -a Enciso se le descubrió una empresa con Galán- y a lo que denomina "infraestructura" que tenía por objeto enriquecerse.
Esta presunta trama creada alrededor de la empresa mixta de servicios municipales Elsur, de la que 30 era del Ayuntamiento y tenía a su alcalde como presidente, y el 70% de 'Agua y Gestión', perteneciente al grupo Abengoa, tenía otro punto de apoyo en “Sistemas de Dirección SL”, ubicada en la sexta planta del número 15 de la calle General Segura. Según se deduce de los datos conocidos, es por medio de esta empresa como llegaba la “comisión” a Alemán por las “gestiones” que realizaba y que nada tenían que ver con las tareas normales de un interventor municipal.
Entre esas tareas figuraba la llegada de fondos del Plan E, el Proteja y créditos ICO a determinadas personas, e incluso en una llamada entre Alemán y otra persona comentan que alguien no identificado se ha ido “encantado” tras haber conseguido una obra en el Ayuntamiento, sobreentendiéndose que ha sido gracias a su mediación.
Hay que recordar que Amate es el apoderado de las subcontratas Arborimar y Maviroad, y que fue detenido junto a su mujer y sus dos hijas, así como su hijo y sus dos yernos, quienes eran puestos en libertad en enero aportando fianzas de 50.000 euros.
Galán por su parte también fue detenido junto a su esposa y a su hija, en libertad con cargos, y es administrador de otras tres subcontratas de Elsur: Jardines del Alcor, Jardines de Poniente y Lobelia Gestión.
Alemán era detenido junto a su hermano y su esposa, la funcionaria municipal Isabel Carrasco, en libertad provisional tras satisfacer una fianza de 90.000 euros.
Hasta los 23 imputados actuales, a los mencionados hay que sumar la esposa, cuñado e hija del alcalde de El Ejido además de familiares directos de los principales imputados por la presunta trama de corrupción municipal, como José Aragón y Ambrosio Cuevas, y posteriormente los tres propietarios de la empresa 'Grupo Lirola'.