CAPITAL
El transporte público no llega a los barrios Araceli y Piedra Redonda, y tampoco los sábados a la Universidad
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI·F) en Almería denuncia a Surbus (empresa concesionaria del servicio de transporte urbano de viajeros de Almería) por la reducción del servicio y horario de las líneas de autobús 11 y 2 de la capital. Este recorte supone para los conductores de la empresa la realización de maniobras peligrosas y también recibir continuamente las quejas de los usuarios de estas dos líneas.
Así, la línea 11, que va desde el Centro a la Universidad por Avenida Cabo de Gata y vuelta por Nueva Andalucía, ha sido suspendida dejando sin transporte público el campus almeriense los sábados por las mañanas.
Por otra parte, en la línea 2, que lleva desde el Centro hasta el Hospital Torrecárdenas por Carretera de Ronda, ha sido eliminado el tramo de la Carretera de Granada, lo que supone dejar sin servicio de transporte a los barrios de Araceli y Piedras Redondas.
CSI·F aclara que con estas modificaciones los usuarios de estas líneas tienen que realizar varias combinaciones de autobuses o frecuencias de espera de hasta una hora.
Además los conductores, explica Antonio Moreno, presidente de Empresa Privada del sindicato, están obligados a realizar una maniobra peligrosa para poder entrar por la intersección nueva de la Carretera de Níjar con la Avenida del Mediterráneo (frente al hotel Tryp Indalo), invadiendo los tres carriles de la izquierda para entrar en el estrechamiento de un solo carril que ha quedado en la intersección.
Por último, destaca Moreno, “los conductores tienen que recibir las constantes quejas de los usuarios y recibir las críticas por la suspensión de estas líneas, lo que crea un mal ambiente de trabajo”.