La compañía aérea andaluz Ándalus acaba de perder el patrocinio de 116.000 euros que tenía de la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía, justo cuando está pasando su peor momento desde que comenzara a operar con línea regular desde Almería a Madrid y Barcelona.
La semana pasada se le complicaron las cosas a esta empresa cuando el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Málaga ordenó el precinto dos de sus aeronaves, una de ellas en un hangar de Almería y la otra en Málaga, ya que al parecer no había pagado el alquiler a GE Capital Aviation Services (Gecas), filial de la multinacional General Electric, que le tiene arrendados dos de los tres aviones con los que viene contando la compañía. Además sus ochenta trabajadores vienen sufriendo graves problemas de cobro de sus nóminas.
A pesar de esto último, Ándalus informó que seguía operativa ya que esperaba contar con un aparato que tenía en Casablanca (Marruecos) en situación de mantenimiento, y que además estaba negociando la incorporación de dos nuevos aviones. Lo cierto es que en su página web no ofrece ningún tipo de información sobre si hay vuelos suspendidos o no, o si los horarios se mantienen.
Esta empresa se creó a mediados del año 2008 y su sede está en Parque Tecnológico de Málaga, siendo su presidente el catedrático de Derecho y abogado malagueño, José María Martín Delgado, quien suena como posible candidato del PSOE a la alcaldía de la capital. En las últimas fechas se ha rodeado del ex directivo de Air Madrid, Fernando Guerrero, su hermano Pedro, que es director de PRISA en Málaga, el propietario de Tino Stone, Antonio Valdes, la entidad financiera Caja Granada y la sociedad de capital riesgo, Invercaria, para buscar capital para la compañía aérea.
Esta compañía que llegó apadrinada por el entonces consejero de Innovación, Ciencia y Empresa Martín Soler, no sólo contaba con ese patrocinio de la empresa pública de la Junta de Andalucía Turismo Andaluz, al amparo del artículo 24 de la Ley General de Publicidad, y por el que lucía la marca Andalucía en su fuselaje, es que además, ha percibido ayudas de la administración autonómica ha enterrado 1,8 millones de euros, siendo su deuda asciende a 7,5 millones a estas alturas y ya en 2009 cerró con pérdidas de 5,5 millones de euros.
Por si fuera poco, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), dependiente del Ministerio de Fomento, inició el procedimiento para la suspensión o revocación de la Licencia de Operador Aéreo a la compañía, conminando el 17 de febrero al entonces director general, Fernando Guerrero, a presentar un plan de viabilidad.
Ese dinero tiene su reflejo en la ayuda de la sociedad mercantil para la Inversión y Gestión de Capital Riesgo de Andalucía, Invercaria, por la que la Consejería de Soler participó en el accionariado de Ándalus Líneas Aéreas con 40.000 euros, el 4,60 por ciento del capital de la sociedad, y con dos préstamos participativos de 410.000 y 700.000 euros, suscritos en noviembre de 2008 y en julio de 2009.
Ándalus oficialmente no ha recibido ninguna subvención de la Junta de Andalucía -en todo caso podría considerarse así el patrocinio que ahora le ha sido retirado- sino préstamos que deben ser devueltos, como el de 1,5 millones de euros de la Consejería de Innovación bajo la dirección entonces de Martín Soler.
Estos problemas económicos ponen en serio riesgo que la conexión aérea desde Almería con Barcelona y Madrid pueda seguir realizándose.