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Javier Aureliano García, Sec. Gral. PP- Almería
Zapatero está arruinando a la clase media española. Ya no hay tiempo, ni tampoco paciencia, para más inventos, más ocurrencias o más paños calientes. No existe una salida socialista a la crisis, porque aquí siempre pagan los mismos: la clase media. Después de tirar varios años y miles de millones a la basura, todo lo que se le ha ocurrido al señor Zapatero ha sido reducir los ingresos de los pensionistas y funcionarios que tienen que afrontar una mayor carestía por su subida del IVA. Si Zapatero fuera el gerente de una empresa, creo que hace ya bastante tiempo que estaría de patitas en la calle por inútil: se ha gastado el dinero de los funcionarios, de los pensionistas y de las ayudas a las madres y los dependientes. Además de eso, Zapatero ha renunciado a todas sus propias promesas de campaña, lo que demuestra que la campaña se basó en una mentira: Zapatero prometió el pleno empleo, cheque-bebe, los 400 euros, la revalorización de las pensiones, ley de dependencia y que nunca recortaría los salarios de los funcionarios. Las últimas medidas de Zapatero, empujado vergonzosamente por la llamada telefónica de Obama, confirman que el gobierno socialista ha fracasado víctima de sus propias mentiras: Zapatero dijo en más de una ocasión que con él como presidente jamás habría recortes. Pues ya ven dónde se quedan las promesas de este señor.
Mientras que en el Partido Popular proponemos a Zapatero que haga recortes en su Gobierno, los socialistas prefieren recortes sociales. Menudo ejemplo de progresía. En el PP somos conscientes de la situación por la que atraviesa España por culpa de la lamentable gestión de Zapatero, y por ello estamos dispuesto a compartir el esfuerzo por contener el gasto público, pero nunca con recortes sociales que perjudiquen a las personas. Es injusto que la incapacidad de Zapatero la sufran los jubilados, los empleados públicos, las madres y los dependientes. Los recortes de Zapatero perjudican directamente a 8 millones de españoles. En vez de recortes sociales, Zapatero debería empezar por hacer recortes en su gobierno: suprimir inmediatamente la vicepresidencia tercera; suprimir los ministerios Igualdad y Vivienda; integrar los ministerios de Educación y Cultura; y de Trabajo y Sanidad. Revisar todas las partidas de subvenciones y de propaganda. Revisar las duplicidades de gasto entre administraciones. Pero es inútil. Zapatero está instalado en la soberbia y en la contumacia, equivocándose hoy más que ayer pero menos que mañana. Así anuncia recortes sociales intolerables, pero ninguna medida que estimule el crecimiento económico y la creación de empleo. Los recortes de Zapatero se podrían haber evitado si el gobierno socialista no se hubiera gastado el dinero de los pensionistas y los funcionarios en unos Planes E que han aumentado el déficit y no han solucionado el paro. Los recortes que nadie quiere podrían haberse evitado si Zapatero no hubiera despilfarrado el dinero a manos llenas pagando el apoyo de partidos independentistas, sindicatos, artistas afines y colectivos pintorescos. Los recortes que están indignando a toda España no habrían sido necesarios ahora si, en su momento, Zapatero no hubiera derrochado recursos a manos llenas para cuestiones pintorescas, innecesarias o absurdas. La consecuencia de todos estos disparates es que los recortes de Zapatero son más graves de lo que dice, porque coinciden con la subida del IVA.
Ante ese despropósito continuado, quiero fijarme en las palabras del presidente del Partido Popular, que se ha negado a apoyar la congelación de las pensiones de nuestros jubilados. Recordemos que cuando el PP le propuso a Zapatero pactar el déficit, dijo que no. Ahora tenemos que afrontar un plan de reducción del gasto que no ha sido pactado con el PP y donde se recortan derechos sociales. Desde el Partido Popular exigimos la revisión de todas las subvenciones públicas estatales, incluidas las que favorecen a partidos políticos y fundaciones ligadas a ellos, a sindicatos y a empresarios. Y mientras tanto, el gobierno socialista tiene más de 600 asesores que puede recortar antes de bajar el sueldo a los funcionarios. El hecho cierto es que España se ha quedado sin gobierno: Zapatero ha quemado su programa político y Bruselas ha tenido que intervenir su política económica. Con Zapatero, España ha pasado de presidir la Unión Europea a ser presidida por la Unión Europea.