La secuencia temporal, una cita cada siete días, es la culpable de que uno de los más agudos articulistas de El País( y del país), Enric González ( tan bueno que ha sido desterrado a Jerusalén), se me haya adelantado.
http://blogs.elpais.com/dibuje-maestro/2010/06/el-dia-de-bloom.html
Aunque a propósito del despropósito de La Roja, González me ha pisado el título de esta columna cuando ya había decidido que la vuelta de Juan Enciso “al puesto tengo allí”, y su coincidencia con el Bloomsday (el día que se conmemora el “Ulises” de Joyce, cada 16 de junio desde 1954), merecía una atención más minuciosa. Mejor que hablar de si he leído o no el dichoso libro, me interesa bastante más fijarme en el propio Bloomsday, especialmente por contener esa alusión al “Doomsday” o Día del Juicio, al que, ‘malgré lui’, Enciso tendrá que enfrentarse alguna vez. También por ser una celebración que arrastra una pléyade de ciegos seguidores que, en nuestro caso doméstico, se limita a un declinante sistema solar, con un astro que camina hacia su ocaso (otros dirían Poniente), y media docena de satélites, algunos de órbita excéntrica. Así pues ahí va mi consejo, gratis, para contrastar con entorno tan interesado: instauren, ustedes que pueden, que para eso tienen los votos, el “Día del Advenimiento”. Tras salir de la cárcel a hostias( ¡ Cuánto titular desperdiciado! Y si creen que exagero, vean a esa periodista magullada), es lo menos que se merece la hazaña de ser aclamado por los esquilmados. Eso sí, desaconsejo la silla gestatoria, no vaya a ser que uno de esos energúmenos corra a arrebatársela a un ginecólogo.
En cuanto a la música, peor que un crimen, hubiera sido un error estar hablando de Joyce y no programar el arreglo que The Dubliners hicieron del “Finnegan’s Wake”, balada popular irlandesa cuyo título tomó prestado el escritor para una obra tan delirante como la situación que se vive en el Poniente y casi con sus mismos turbados adeptos.
http://www.youtube.com/watch?v=-0CVlQ9qyis&feature=related
Bloomsday o Doomsday,
lo de menos es el día,
lo de más es la porfía
por quien más adule al ‘rey’.
Que lo lleven en volandas
y le canten lindas loas,
que lo decoren con boas
y lo vistan de hopalandas.
Que para el pueblo sea fiesta
y lo proclame una moza.
La quita-nieve, carroza
desfilando bien enhiesta.
De Guardias Viejas al Cabo,
o del despacho al cortijo,
muerta la burra, es fijo;
toda la cebada, al rabo.
“Esta columna se emite los viernes en el programa “Almería en la Onda” de Onda Cero, en torno a las 13h. 35’”