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Javier Aureliano García
Secretario General del Partido Popular de Almería
Creo no exagerar si digo que, a pesar de las penosas circunstancias que han venido jalonando en los últimos meses la actualidad de El Ejido, se abre en estos momentos en el horizonte de esta importante localidad almeriense un esperanzador futuro. Sé que es difícil juzgar con lucidez y objetividad el tiempo presente y que a veces creemos que vivimos momentos singulares y únicos en nuestro devenir. Pero tengo la íntima convicción de que El Ejido se encuentra en estos momentos ante una gran oportunidad para volver a recuperar el pulso de la normalidad, del progreso, de la honestidad y de la conciencia clara. Y esa oportunidad se presenta para todos los ejidenses de la mano de un vecino riguroso, trabajador, serio y paciente. Un ejidense que, a buen seguro, sabrá conducir al Ayuntamiento ejidense al camino del que nunca, por la desmedida impudicia de unos pocos, debió salir. Les estoy hablando del próximo alcalde de El Ejido; de mi amigo Paco Góngora.
Los que conocemos a Paco somos conscientes de su alta capacidad de compromiso y entrega por una idea justa. Y esa idea que preside la actuación diaria de Paco Góngora se llama El Ejido. No se trata ahora de escribir un panegírico o un desmedido elogio personal al estilo de los que últimamente estamos acostumbrados a leer dedicados a personas que han agotado con creces todo su crédito ético para desempeñar un cargo público en el Ayuntamiento al que esquilmaron de modo activo o pasivo. Escribo estas líneas para mostrar mi convencimiento absoluto de dos cosas. La primera es que El Ejido volverá a ser lo que fue. El Ayuntamiento volverá a ser gobernado de manera decente y se eliminarán los trazos de cualquier trama delictiva o ilegal que ponga en riesgo la solvencia económica, administrativa o institucional del digno Ayuntamiento de El Ejido. La otra cosa de lo que estoy absolutamente seguro es que los ejidenses tienen en Paco Góngora a la persona más adecuada para liderar ese necesario proceso de regeneración municipal que necesita el Ayuntamiento y reclaman los ejidenses.
Desde hace muchos años, Paco ha elegido una opción vital de servicio a la sociedad y a los ciudadanos ejidenses. Lo hizo desde responsabilidades municipales y desde su posición como ciudadano de a pie cuando entendió que su sentido de la responsabilidad y compromiso le impedían continuar junto a las personas que posteriormente se revelaron como la raíz del problema de la espiral de descrédito en la que se ha visto envuelta el Ayuntamiento.
En este sentido, me llena de orgullo poder decir que la trayectoria de Paco Góngora constituye una lección ejemplar y llena de mérito que está llamada a contribuir decisivamente en el futuro de El Ejido, aportando elementos de diálogo y convivencia en la recuperación de la paz social. Creo que es bueno que los ejidenses sean conscientes de esto, puesto que los vecinos y vecinas de esta localidad saben que van a poder demandar de Paco la máxima dedicación personal y profesional a su pueblo, al tiempo que también van a poder exigir responsabilidades a quienes, dentro de poco, habrán de someterse al juicio imparcial de los tribunales.
A Paco le acredita también el entusiasmo de su juventud, el impulso de su ilusión, la confianza de su equipo y el respaldo de su familia y de sus amigos. Creo que son los ingredientes necesarios para el mejor ejercicio de la alta responsabilidad que supone desempeñar el cargo de alcalde de El Ejido sin manchar irremediablemente la dignidad que ese puesto reviste o sin aferrarse patéticamente a una absurda pretensión de una normalidad que no se sostiene ni en los balcones, ni en las calles, ni en las casas de El Ejido.
El Ejido necesita de personas como Paco Góngora, que en estos momentos supone la mejor garantía de retorno a la normalidad y al imperio de la Ley como garantía de convivencia, progreso, desarrollo y bienestar para todos los ejidenses.