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Pérez Navas vs Sánchez Teruel (más o menos)

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En la pasada Navidad, el PSOE tuvo la gentileza de invitar a algunos periodistas a un desayuno en el que su secretario general, José Luis Sánchez Teruel, hacía balance del año y anunciaba las líneas de trabajo del que iba a comenzar. En un aparte, le pregunté si se presentaría a la reelección, y con una amplia sonrisa, abrió los brazos y me contestó “¡cómo no me voy a presentar con un equipo como este!”. Físicamente estaban muy próximos a él en aquel momento Adela Segura y Rodrigo Sánchez. Quizá fuera una casualidad.

Lo cierto es que aquella afirmación no la llegué a publicar por dos razones. La primera es que me la había hecho off the record aunque no me había pedido confidencialidad, y la otra, que era absolutamente previsible esa decisión, y en todo caso la noticia hubiese sido la contraria.

Tampoco es nuevo que su secretario de Organización, Juan Carlos Pérez Navas, aspira desde hace mucho tiempo a ocupar ese puesto que tocó con los dedos, por el que aceptó disciplinadamente no competir a petición de la dirección andaluza del Partido, y dejar que el también designado por esa misma dirección, se convirtiera en sucesor de Diego Asensio después de la travesía que supuso una gestora.

Ahora, Sánchez Teruel y Pérez Navas han compartido trinchera -seguro que la expresión no gusta a los socialistas, pero es complicado encontrar una palabra menos dura y refleje la realidad- en las Primarias, ambos al lado de Susana Díaz. Ha sido en este tiempo cuando más cerca se les ha podido ver en los últimos años, ya que la incomunicación entre ellos ha sido casi total, limitándose a la mínima expresión que obligan sus respectivos cargos orgánicos.

Cuando se perfila el próximo congreso provincial, del que saldrá elegido un nuevo secretario general -o secretaria, que todo puede pasar- y con el “sí quiero” explícito de Sánchez Teruel, y el “me parece que voy a querer” de Pérez Navas, el panorama está más abierto que nunca.

La decisión está en la manos de la militancia, por lo que hacer pronósticos es bastante arriesgado, y a los hechos nos remitimos: Pedro Sánchez pierde estrepitosamente dos veces en las Generales, acaba fuera de la Secretaría General, se presenta a las Primarias y las gana de calle, y el último CIS da un subidón al PSOE en apoyo electoral... ¡como para hacer vaticinios!

Pero hay datos que no se pueden soslayar, como que la gestión de Sánchez Teruel se ha saldado con sucesivas derrotas en todas las convocatorias, y ni con un alto nivel de imaginación se pueden esconder; frente a eso, los alrededor de 4.000 votos que subió el PSOE a nivel provincial en las pasadas elecciones municipales, no hubieran sido posibles sin que la mitad de ellos fueran obtenidos en la capital, en la candidatura encabezada por Pérez Navas, y conviene recordar que contó con la indiferencia -término suave- del aparato controlado por el secretario general, que ni participó en la campaña.

Sánchez Teruel parece haberse bunkerizado en su despacho, dejando en manos de Adela Segura la gestión

Sánchez Teruel parece haberse bunkerizado en su despacho, dejando en manos de Adela Segura la gestión, quien con el nombramiento de Rodrigo Sánchez como consejero se considera reforzada en su papel de mano derecha e izquierda del secretario General, la A-92 del PSOE, el enlace entre Sevilla y Almería. Que se pierdan elecciones no importa, siempre se puede tener el poder dando la Alcaldía a un facha como el de Albox... si no es del PP, o se puede dar cariño a un alcalde independiente prometiéndole ser candidato en las próximas elecciones aunque tengas que echar a tu portavoz como en La Mojonera, o se puede sostener a un alcalde con múltiples imputaciones como en Serón mientras se pide la dimisión de los del PP por informaciones periodísticas, o se puede pactar con un escindido y darle Urbanismo y luego hacerlo consejero... en fin... También podemos recordar la implicación socialista en el PAL y que los votantes -los suyos- no le perdonaron, porque los militantes socialistas no perdonan las marrullerías... quieren ganar, y ganar limpiamente, pero a veces sus dirigentes sólo quieren ganar, y ahí chocan.

En este tiempo, Pérez Navas ha mantenido una línea bien distinta. Ha evitado entrar en conflictos apartándose a un lado, no haciendo ruido y dejando hacer, hasta el punto de que siendo secretario de Organización, las críticas internas por el mal funcionamiento del Partido no han ido contra él, precisamente por eso, porque quienes están dentro conocen que si se ha mantenido en el puesto ha sido por que un cambio hubiera propiciado más tensión, más polémica, más lío, más confusión.

Siempre ha tendido puentes a un lado y a otro, y así, el grupo municipal han mantenido una buena convivencia entre “susanistas” y “pedristas” sin que afecte a su funcionamiento ni antes, ni durante, ni después de las Primarias, y fue capaz de transitar entre el gobierno de Martínez Cabrejas y la oposición con Martín Soler, y como hemos señalado antes, capaz de estar en el lado opuesto al secretario General de la Agrupación Municipal, Fernando Martínez, o de Nono Amate, pero ser visto con buenos ojos por éstos y sus entornos de influencia. Es decir, buena relación con Sevilla y buena relación con Madrid, lo que en unos momentos tan críticos como los que aún tiene por delante el PSOE, es una baza relevante.

Los socialistas necesitan alguien que sea capaz de entenderse con todos los sectores del Partido, alguien que se crea el cargo

Este Congreso Provincial para el PSOE es fundamental. Se trata de acabar con una situación de interinidad que dura demasiado tiempo y se ha reflejado en resultado electorales muy malos. Los socialistas necesitan alguien que sea capaz de entenderse con todos los sectores del Partido, alguien que se crea el cargo, que asuma la responsabilidad, y que también las exija a su equipo, alguien que sepa lo que es ganar o al menos, que sepa mejorar considerablemente los resultados de los que parte.

En estos momentos, el PP en la provincia tiene un gran poder, pero ha ido reduciéndose por distintas circunstancias, pero el PSOE no ha logrado que eso repercuta en su beneficio, y así se han “colado” por un rincón Ciudadanos y por otro Podemos. El reto del próximo secretario General de Almería es dar estabilidad a un partido en el que siguen anidando conspiraciones, y que pierde más tiempo en ellas que en hacer política con mayúsculas.