www.noticiasdealmeria.com

Política y presupuestos de la capital

google+

Comentar

Imprimir

Enviar

Hace un año, el equipo de Gobierno del Partido Popular en el Ayuntamiento de Almería presumía de haber aprobado los presupuestos municipales antes de que hubiese acabado el año, y que por tanto entraban en vigor el mismo uno de enero de 2017. Pero no sólo era el PP quien se felicitaba de este logro, máxime cuando no tenía mayoría absoluta, sino que el grupo municipal de Ciudadanos hacia lo mismo, destacando que habían pintado de naranja las cuentas, y que en un ejercicio de responsabilidad votaban a favor de los presupuestos.

Un año después quienes pusieron en valor la aprobación dentro de plazo, sostienen que no es relevante ese detalle, que total, si salen adelante en enero, entran en vigor en febrero, y eso no supone ningún problema para la ciudad, cuyo Ayuntamiento presume de buena salud financiera.

Lo que a estas alturas no es entiende es el motivo de que en esta ocasión el presupuesto no haya sido aprobado en fecha. Es cierto que el retraso va ser poco relevante a efectos prácticos, pero insisto, no es entiende.

El alcalde es el mismo, el equipo de Gobierno también, y la negociación es con el mismo grupo, el de Ciudadanos. No solo eso, es que además las exigencias de esta formación, expresadas por su portavoz, Miguel Cazorla, para dar sus tres votos, han sido aceptadas de entrada por el Partido Popular públicamente por María Vázquez.

También resulta interesante que el PSOE, que anunció la posibilidad de presentar unos presupuestos alternativos, no lo haya hecho, y decimos interesante, que no sorprendente.

También resulta interesante que el PSOE, que anunció la posibilidad de presentar unos presupuestos alternativos, no lo haya hecho, y decimos interesante, que no sorprendente.

El portavoz socialista, Juan Carlos Pérez Navas, mantuvo un encuentro con Cazorla, y éste aceptó estudiar una propuesta del PSOE, que también hubiera contado sin demasiadas complicaciones, con el respaldo de los dos ediles de Izquierda Unida. Esta jugada habría supuesto poner en jaque al equipo de Gobierno, ya que hubiese sido interpretado como una moción de censura en toda regla, ya que el alcalde habría tenido que gestionar un presupuesto que rechazaba en pleno.

O eso, o el PP se hubiese tenido que avenir a renegociar su proyecto con el de la oposición y casarlos. En todo caso es algo que Ciudadanos ha abortado.

Como decimos, Pérez Navas dio el paso, y Cazorla no lo rechazó, pero la negociación de Ciudadanos con el PP por parte de Marta Bosquet, en una estrategia un tanto estrambótica, en la que una parlamentaria o una responsable provincial, se sienta para abordar unos presupuestos municipales, dio al traste con aquella posibilidad tanteada por los socialistas.

Así parece que el retraso en la configuración definitiva del presupuesto municipal se debe más a la situación interna de Ciudadanos, que a la acción de Gobierno del PP, pero es obvio que desde la oposición, a quien se puede atizar es al alcalde y a los suyos.