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HLA continúa con la campaña ‘Conócete, cuídate’ con el taller de prevención del cáncer testicular

Los cursos de 30 minutos de HLA Mediterráneo, informan de causas, prevención e instruyen sobre la detección precoz.


Entre un 0,5 y un 1% de los tumores del sexo masculino son de cáncer de testículo. Esto supone unos 49.000 nuevos casos anuales en el mundo, según indica la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), afectando, en más del 50% de los casos, a pacientes jóvenes entre los 20 y 35 años, mientras que sólo un 10% de ellos se diagnostican una vez cumplidos los 50. Aunque no se conocen bien los motivos de su aparición, el aumento en países industrializados en las últimas décadas hace pensar en la influencia de los factores medioambientales, también relacionados con el descenso de la fertilidad masculina.

Tras el éxito de la pasada edición sobre autoexploración mamaria, el pasado jueves 26 de abril se celebró una nueva cita de la campaña ‘Conócete, cuídate’ de HLA Mediterráneo, sobre prevención y diagnóstico precoz del cáncer. En esta oportunidad Javier García Padilla, enfermero del centro y encargado de formar a los asistentes, dedicó la jornada a la autoexploración testicular, que volvió a celebrarse en las aulas del Instituto Oficial de Formación Profesional MEDAC, en el Paseo Marítimo de Almería. Se trata de microcursos de acceso libre y gratuito, donde se ofrece información teórica y práctica, durante solo 30 minutos y en sesión continuada entre las 10 y las 14 horas.


¿Por qué es importante saber hacer una autoexploración testicular?

El enfermero de HLA en Almería lo tiene muy claro “porque solo se tarda un minuto en enseñar cómo se lleva a cabo y otro en realizarlo. Pero, sobre todo, la autoexploración constituye un factor fundamental para la detección precoz de la enfermedad, que resulta determinante para el buen pronóstico de la evolución de esta patología”. A partir de la pubertad, siempre es un buen momento para llevar a cabo las autoexploraciones periódicas de los testículos que, “si bien son muy útiles, no son 100% fiables, pero nos permitirán prestar atención a ciertos signos de alerta, tras lo cual, debemos acudir a un especialista para que determine el problema real, mediante medios de diagnóstico específicos”.

A diferencia de la autoexploración mamaria, en la que el momento del ciclo menstrual de la mujer es importante a la hora de realizarlas, las testiculares solo tienen como recomendación “llevarlas a cabo preferiblemente durante o tras la ducha, ya que así la piel del escroto se encuentra más caliente y relajada, por lo que la exploración puede realizarse de manera más sencilla”, detalla García Padilla y aclara que “es importante que repitas la autoexploración testicular una vez al mes, para que te puedas familiarizar con el tamaño y la forma normales de tus testículos, lo que facilitará la detección de posibles cambios que difieran de la normalidad en el futuro”.

A, B, C de la autoexploración testicular

Desde el ciclo ‘Conócete, cuídate’ de HLA Mediterráneo, explican que “lo ideal para realizar la autoexploración de las gónadas es que te sitúes de pie, preferiblemente frente a un espejo y con buena luz. En esta posición, revisa el estado de la piel del escroto para observar si existen protuberancias visibles, hinchazones, decoloración, o cualquier otro cambio que esté fuera de la normalidad de tus testículos. Examina cada órgano por separado: primero, coloca los pulgares de las dos manos sobre la parte superior del testículo y sitúa los dedos índice y corazón por debajo del mismo”, guía el profesional de enfermería, y continúa “palpa toda la superficie del testículo con los dedos, sin presionar bruscamente, realizando una especie de giro, tanto en la parte frontal como lateral. Cuando hayas concluido, realiza el mismo procedimiento con el otro testículo”.

La autoexploración testicular puede ofrecer pistas sobre tumores de diversos tipos y grados de malignidad o agresividad, y que se manifiestan principalmente en la juventud con aumento de tamaño y sobre todo de dureza e irregularidad de la superficie del testículo. Pero esta práctica también permite detectar otras patologías relevantes en la zona como hernias, hidrocele (acumulación de líquido entre el testículo y la membrana que lo recubre), varicocele (dilatación de las venas del cordón espermático que llegan al testículo), orquitis (proceso inflamatorio frecuente y muy doloroso que puede producir fiebre alta), criptorquidia (falta de descenso de las gónadas), torsión testicular (estrangulación de las venas y arterias del cordón espermático), entre otros.

“Si durante este examen se reconoce cualquier anomalía como algún bulto no doloroso o inflamación, cualquier cambio de forma, tamaño, dolor o molestia en alguno de los testículos, sensación de pesadez, dolor o acumulación de líquido en el escroto, dolor en el abdomen bajo o en la ingle o en el escroto; es indispensable pedir ayuda profesional para que se realicen las pruebas pertinentes que descarten o confirmen cualquier pronóstico”, concluye el profesional.

El compromiso y la labor de HLA Mediterráneo con acciones de responsabilidad social corporativa como los microcursos ‘Conócete, cuídate’, viene de lejos. En 2018, además, continúa su patrocinio de la Escuela de Vela Adaptada, del Club de Mar de Almería, del Club de Baloncesto, del festival taurino en beneficio de la AECC, o la asistencia sanitaria en eventos como la carrera ‘Running with dogs’ y proyectos académicos como la colaboración con el II congreso iberoamericano de neuropsicología.