ISSN 1989-8630 **
8 de agosto de 2020, 20:06:42
Almería


Así ha sido la vida de los andaluces durante el confinamiento


Uno de cada cuatro andaluces afirma que ha afrontado la situación de confinamiento con bastante o mucha dificultad


La Encuesta Social 2020. Hábitos y Condiciones de Vida de la Población Andaluza Durante el Estado de Alarma, desarrollada por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, tiene como objetivo principal conocer cómo han sido las condiciones de vida y los hábitos de la población andaluza durante el confinamiento. En esta publicación detallada de los resultados se puede acceder a una amplia tabulación que incluye datos provinciales.

¿Cuáles han sido las condiciones de habitabilidad y convivencia de la población andaluza?

El periodo de confinamiento convirtió las características espaciales del hogar en un elemento importante para comprender las desigualdades habitacionales que se dan en la población. Por ejemplo, comparando los metros cuadrados de la vivienda y el número de miembros que habitan en la misma, se observa cómo existe un 17,9% de hogares de 4 miembros en viviendas de menos de 75m2, encontrando en el lado opuesto un 18,1% de hogares de dos miembros en viviendas de más de 120m2.

Superficie de la vivienda según número de miembros del hogar (%)
Superficie de la vivienda según número de miembros del hogar

También el factor territorial permite introducir algunos elementos que permiten ver la complejidad del fenómeno que nos ocupa. En este caso los entornos rurales, que en otros aspectos tienen rasgos estructurales que les desfavorecen, presentan soluciones habitacionales más adecuadas a una situación como la vivida, ya que en sus viviendas disponen en mayor grado de características como jardín o patio.

Instalaciones de las viviendas en las que la población andaluza ha residido durante el confinamiento según grado de urbanización (%)
Instalaciones de las viviendas en las que la población andaluza ha residido durante el confinamiento según grado de urbanización

¿Cómo ha sido la vida dentro y fuera de los hogares? Actividades de tiempo libre, trabajo y corresponsabilidad

Ante una situación tan excepcional, uno de los aspectos más relevantes que ha modificado el comportamiento poblacional ha sido la forma de estructurar el tiempo. En relación al tiempo libre, por ejemplo, han aparecido actividades que en la situación previa al confinamiento eran marginales en la cotidianidad doméstica, y que durante este periodo se han convertido en elementos centrales a la hora de gestionar instrumental y emocionalmente el propio confinamiento.

Entre las personas mayores se observa un porcentaje elevado de actividades relacionadas con el ejercicio diario, lo ha realizado el 50,5% de esta población, porcentaje más alto que en edades más jóvenes: el 30,7% en el grupo de edad de 16 a 29 años y el 32,7% en los comprendidos entre 30 y 44 años. El ocio pasivo viendo la televisión, películas, series, presenta porcentajes muy altos en todos los grupos de edad, aumentando conforme asciende la edad. Entre los menores de 45 años la actividad de usar redes sociales es la que se ha realizado con más intensidad. Además, casi la mitad de la población ha tenido contacto a diario con los seres queridos a través de medios digitales o telefónicos, sin que se produzcan grandes diferencias entre generaciones.

Por otro lado, los datos muestran cierta homogeneidad en el tipo de ocio si atendemos al nivel de estudios de la población, pero también algunos hábitos diferenciados. Por ejemplo, entre las personas con estudios universitarios las videollamadas y llamadas así como la lectura y el estudio, han tenido más presencia diaria que en el resto de grupos.

Actividades realizadas a diario en el hogar durante el confinamiento por nivel de estudios (%)
Actividades realizadas a diario en el hogar durante el confinamiento por nivel de estudios

Más allá de la dedicación en el tiempo libre, se ha estudiado cómo se distribuye el tiempo de las tareas domésticas y cuidados, con la referencia anterior a la situación de pandemia de la Encuesta Social 2019. Conciliación en el Hogar: Hábitos y Actitudes de la Población Andaluza.

Considerando aquellos hogares con presencia de menores de 16 años, se observa cómo, a pesar de que el tiempo de presencia en casa ha aumentado para muchas personas, se ha mantenido la distribución de roles tradicionales, lo cual se identifica en respuestas tanto de las mujeres como de los hombres.

Personas que viven en hogares con menores de 16 años
Siempre / Habitualmente han realizado las tareas domésticas y de cuidado de los hijos durante el confinamiento según sexo
Siempre / Habitualmente han realizado las tareas domésticas y de cuidado de los hijos durante el confinamiento según sexo

Estos datos son coherentes con la actividad que se ha realizado fuera del hogar: se observa una mayor intensidad de desplazamientos fuera del hogar entre los hombres, tanto para ir al trabajo como para salir a comprar comida.

Frecuencia con la que la población ha ido a trabajar y comprar comida durante el confinamiento por sexo (%)
Frecuencia con la que la población ha ido a trabajar y a comprar comida durante el confinamiento por sexo

¿Cuáles han sido los efectos en los modelos de trabajo y en el mercado laboral?

Aunque en la tabla anterior se observan personas que han mantenido su actividad laboral fuera del hogar, también otras han conocido por primera vez la experiencia del teletrabajo.

Entre las asalariadas el porcentaje de teletrabajo se sitúa en el 34,9%, mientras que entre los hombres ha trabajado exclusivamente en casa el 21,6%. Por el contrario, los hombres han trabajado más fuera del hogar: más de dos tercios de los asalariados ha trabajado fuera de casa durante el periodo de estado de alarma en el que se realizó la encuesta.

Asalariadas/os que han trabajado según la ubicación en la que han desarrollado su actividad
Asalariadas/os que han trabajado según la ubicación en la que han desarrollado su actividad

En el análisis por ocupaciones se observa que los trabajadores con profesiones menos cualificadas son los que más han estado desarrollando su trabajo en el exterior durante el estado de alarma. Por ejemplo, el 96,9% de los trabajadores que desarrollan ocupaciones elementales han tenido que ejercer su profesión exclusivamente fuera del hogar.

Personas ocupadas que han desarrollado su trabajo solo fuera de casa durante el confinamiento según tipo de ocupación
Personas ocupadas que han desarrollado su trabajo solo fuera de casa durante el confinamiento según tipo de ocupación

Los datos muestran un claro impacto de la crisis en la actividad y el mercado de trabajo. Las personas que se declaran en situación de ERTE alcanzan el 7,1% de la población, el 20,0% de los asalariados. En términos relativos, esta situación ha afectado en mayor medida a trabajadores con niveles medios de educación formal, que a aquellos que tienen menos o más estudios. Por otro lado, el grupo de personas con estudios universitarios es en el que se identifica un menor número de personas en situación de desempleo.

Personas paradas y asalariadas (con o sin ERTE) según su nivel de estudios
Personas paradas y asalariadas (con o sin ERTE) según su nivel de estudios

¿Cómo percibe la población de Andalucía el impacto del confinamiento en su estado de salud general y mental?

Un elemento central de la encuesta es conocer el estado de salud de la población comparando la salud general y mental en dos momentos: los últimos 12 meses y el momento en el que se realizó la encuesta.

Respecto a la salud general, la gran mayoría de la población opina que su estado de salud es igual que antes del confinamiento, aunque hay un porcentaje relevante de personas que percibe que ha empeorado. Por ejemplo, entre las personas de menos de 65 años se observa que el 8,3% afirma que tenía una salud buena antes del confinamiento y sienten que ha pasado a ser regular o mala durante el estado de alarma. Esta cifra se sitúa en el 12,9% entre las personas de 65 y más años. No obstante, el 22,2% de la población que partía de un estado de salud regular o malo hace 12 meses, afirma que durante el confinamiento su salud general ha mejorado.

Sí se observan mayores niveles de degradación en la salud mental, principalmente si se compara entre sexos. Las mujeres afirman en mayor grado que su salud mental ha empeorado. Por ejemplo, hay un 21,4% de mujeres que afirman que en los últimos 12 meses su estado de salud mental era bueno y ahora es regular o malo. Entre los hombres este porcentaje es del 13,1%.

Personas que valoran su salud mental como excelente, muy buena o buena en el último año y como regular o mala durante el estado de alarma
Personas que valoran su salud mental como excelente, muy buena o buena en el último año y como regular o mala durante el estado de alarma

¿Cómo ha afectado el confinamiento a los hábitos saludables de la población de Andalucía?

El confinamiento no ha supuesto un cambio de pauta muy acentuado en el consumo de tabaco y alcohol, si se considera el total de la población andaluza. El 9,6% afirma que ha fumado más y el 5,8% que ha consumido más bebidas alcohólicas. En el lado contrario se observa que el 6,2% afirma que en este periodo ha descendido su consumo de tabaco y el 24,8% que lo ha hecho su consumo de bebidas alcohólicas. Por sexo, el porcentaje de hombres que afirman beber más alcohol (7,5%) es mayor que el de mujeres (4,2%), mientras que con el tabaco la cifra es casi idéntica.

Son más notables los datos de personas que han empeorado en otro tipo de hábitos saludables. El 53,0% de la población afirma que ha realizado menos ejercicio, el 40,0% que ha dormido peor y el 17,2% que se ha alimentado peor. Por edades, las personas de 65 y más años declaran, en menor medida que otras edades, que el confinamiento les ha perjudicado en el sueño y la alimentación.

Porcentaje de personas que han empeorado en algunos hábitos saludables durante el confinamiento según grupo de edad
Porcentaje de personas que han empeorado en algunos hábitos saludables durante el confinamiento según grupo de edad

Bienestar emocional: motivos para la preocupación y para el optimismo durante el confinamiento

La situación vivida durante el estado de alarma y el confinamiento ha supuesto sin duda un reto emocional para la población. La complejidad de la situación ha hecho que sea proclive a una mezcla de intensidad de sentimientos a nivel social. Para conocer e intentar medir la complejidad emocional de este momento, en el cuestionario se incluyó una escala de bienestar emocional novedosa.

A través de esta escala, que mide distintos estados de ánimo de la población, se ha podido conocer, por ejemplo, que el 40,5% de la población se ha sentido deprimida en algún momento, el 5,6% buena parte del tiempo y el 3,4% todo o casi todo el tiempo. Entre las mujeres este sentimiento ha sido mayor: el 7,2% ha manifestado que se ha sentido deprimida buena parte del tiempo y el 5,5% todo o casi todo el tiempo.

En la siguiente tabla se puede observar cómo ha vivido emocionalmente el confinamiento cada generación. Centrándonos en el mayor nivel de frecuencia emocional (los sentimientos que se han tenido Buena parte del tiempo o Todo o casi todo el tiempo) se observa que las personas mayores son las que más momentos de depresión y soledad han tenido, pero también las que afirman que con más frecuencia se han sentido tranquilos y relajados. Los menores de 45 años son los que manifiestan menor impacto emocional negativo en términos de depresión y soledad, en cuanto a la energía con la que se han sentido para afrontar esta situación ha sido similar a la del resto de generaciones.

Percepción del estado de bienestar emocional por edad
Personas que afirman tener buena parte del tiempo o todo o casi todo el tiempo distintas emociones durante el confinamiento (%)
Percepción del estado de bienestar emocional por edad. Personas que afirman tener Buena parte del tiempo o Todo o casi todo el tiempo distintas emociones durante el confinamiento

Relacionado también con el bienestar emocional, uno de los elementos que ha generado importantes niveles de preocupación es el modo en el que los menores han vivido esta situación. Las madres y los padres han tenido la percepción de que sus hijas e hijos eran una población especialmente vulnerable emocionalmente en una situación en la que los cambios de rutinas, espacios y tiempos se vieron drásticamente modificados de una manera imprevista. Esta realidad se refleja claramente en los datos que muestran una alta preocupación por el estado emocional de sus hijos, algo más elevada incluso entre las madres: la mitad de las madres afirman que han tenido un nivel muy alto de preocupación por el estado emocional de los hijos.

Grado de preocupación de madres y padres por el estrés emocional de los hijos durante el confinamiento
(Escala de 1 al 5)
Grado de preocupación de madres y padres por el estrés emocional de los hijos durante el confinamiento

Todas estas emociones y preocupaciones que han manifestado los encuestados, pueden influir en los niveles y la capacidad de resiliencia hacia el confinamiento. Para medir esta dimensión se realizaron dos preguntas: dificultad para afrontar la situación hasta el momento y dificultad para afrontarla en el caso de que durase dos semanas más.

Una cuarta parte de la población de Andalucía ha vivido con bastante o mucha dificultad el periodo de confinamiento (25,0%) sin diferencias importantes según género en este sentido (23,7% en los hombres y 26,2% en el caso de las mujeres). A la luz de las respuestas sobre cómo afrontarían dos semanas más de confinamiento, la percepción de dificultad crece levemente: los ciudadanos que lo ven con bastante o mucha dificultad pasan del 25,0% al 33,3%. Por último, también es destacable que no se producen diferencias importantes a la hora de afrontar la situación por parte de las distintas generaciones.

Percepción del nivel de dificultad para afrontar la situación de confinamiento en el domicilio según grupos de edad (%)
Percepción del nivel de dificultad para afrontar la situación de confinamiento en el domicilio según grupos de edad

Percepción del nivel de dificultad para afrontar la situación de confinamiento en el domicilio si durase dos semanas más según grupos de edad (%)
Percepción del nivel de dificultad para afrontar la situación de confinamiento en el domicilio si durase dos semanas más según grupos de edad

Más allá de toda la mezcla de emociones que se han vivido durante el confinamiento, la población ha encontrado motivos para mantener el optimismo. Independientemente de variables como el sexo y la edad, el tiempo con la familia y los amigos (28,1%), muchas veces de forma virtual, la sensación de que la situación es temporal (23%) y mantenerse activo con actividades de entretenimiento (13,1%), han sido los principales motivos que han permitido mantener optimismo a la población andaluza. También es destacable que hay un 5,1% de la población que afirmaba no tener ningún elemento que le permitiera ser optimista; este porcentaje se eleva al 8,7% entre las personas de 65 y más años.

Motivos para mantener el optimismo
(Pregunta con máximo tres respuestas)
Motivos para mantener el optimismo

Por otro lado, la actual crisis, aunque se ha originado como una crisis sanitaria y de salud, tiene múltiples efectos en otros muchos ámbitos de la sociedad. La encuesta ha querido explorar cómo proyecta la población andaluza las preocupaciones propias y para su entorno en el contexto posterior al estado de alarma. Así, ante la pregunta sobre distintos efectos de la crisis que les podrían afectar en un futuro, el 46,2% de los andaluces considera bastante o muy probable que la saturación de los servicios médicos les afecte directamente en un futuro a ellos o a sus familias. Esta preocupación es la principal independientemente del sexo o la edad del encuestado.

Personas que perciben que es bastante o muy probable que ellos o su familia se vean afectados por los siguientes problemas según sexo (%)
Personas que perciben que es bastante o muy probable que ellos o su familia se vean afectados por los siguientes problemas según edad

En los datos que se difunden hoy también se puede analizar la preocupación por estos aspectos del futuro atendiendo a perfiles concretos. Por ejemplo, las personas encuestadas que residen en hogares con menores ingresos (menos de 901 euros al mes) muestran una mayor preocupación en el futuro por una crisis de abastecimiento (luz, agua, telefonía, alimentos, medicamentos): el 22,2% percibe que es muy/bastante probable que les afecte, mientras que esta preocupación alcanza al 13,9% del total de los andaluces. Igualmente en este perfil de población la crisis de abastecimiento ha tenido una mayor repercusión que en la población en general. Así, el porcentaje de personas en hogares con menores ingresos afectadas por crisis de abastecimiento alcanza el 4,2% mientras que en el total de la población ha afectado al 1,8% de los andaluces.

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