El invierno es sinónimo de resfriados y gripe. Precisamente es en esta época del año cuando hay una mayor incidencia. Por ello, es importante trabajar en la prevención de estas patologías. Los profesionales sanitarios recomiendan fortalecer el sistema inmunológico con el fin de reducir el riesgo de sufrir enfermedades. Te contamos a continuación cómo la Melena de León puede ayudarte en este sentido.
El universo de los hongos terapéuticos es amplio y fascinante. Estas especies que abundan en diferentes formas, tamaños y propiedades esconden muchas cualidades en su interior. En el caso de la melena de león, cuyo nombre científico es Hericium erinaceus, nos encontramos ante un hongo de carácter comestible que suele crecer en los árboles longevos de América del Norte.
Es fácil reconocerlo por su color blanco y aspecto parecido a la melena de un león, de ahí su nombre. Pero más allá de su apariencia, lo que llama la atención es su poder antioxidante y capacidad para favorecer el sistema inmunológico.