El 33º Festival Internacional Almerijazz cruzó en la tarde de ayer el ecuador de su extensa programación de nueve conciertos con un fantástico recital de piano a cargo de Lucía Rey. Era la única de las citas que contó con entrada libre hasta completar el aforo de un repleto Centro Cultural Fundación Unicaja, que gozó con una propuesta preciosista y delicada, con devaneos puros en el jazz más clásico, pero también con miradas a otras músicas y géneros que lo enriquecen y dinamizan, gracias a la calidez y calidad de Lucía Rey.
Recientemente nominada a los Premios de la Música de España por mejor álbum de jazz por ‘Nómadas’, Lucía Rey, como demostró ayer, destaca por su creatividad y sensibilidad.
Su música fusiona jazz, flamenco y ritmos latinos, combinando virtuosismo técnico con gran expresividad como realizó desde el inicio en ‘Domingo’ o en ‘Alma de mujer’, versión de una composición de un tótem del piano como Chano Domínguez. ‘Siran’ brilló en su querencia por ritmos más africanos –palmas del público incluidas-, como también agradaron sus ‘Colombianas gaditanas’ o ese canónico ‘Brooklyn Blues’. En el tramo final brillaría con unas improvisaciones en sus ‘Lucerías’ y cerraría con ‘Oriente’ para completar el viaje sonoro.