Opinión

Jordi Sevilla

(Foto: Cibeles AI).
Juan Torrijos Arribas | Miércoles 14 de enero de 2026

Es evidente que para los del club de fans de Pedro Sánchez Jordi Sevilla se ha convertido en un facha, como en su día lo hizo Felipe, Guerra, Borbolla, Redondo y un largo etc. de militantes socialistas. No deja de ser triste que a todos los que fueron algo en el socialismo español hasta la llegada de Zapatero, y la continuidad de Pedro Sánchez, y que con sus sombras y sus luces llevaron a España por el camino de la concordia y la paz entre los que incluso piensa de manera diferente, se hayan convertido para los actuales dirigentes en unos fachas. Si algo nos ha enseñado la historia es que el facha ha sido siempre el intolerante, el que no acepta que haya otra forma de ver la verdad por la que luchar.

Los Sevilla y cía, así lo han anunciado, quieren crear una alternativa dentro del socialismo para esos nuevos tiempos a los que tarde o temprano se tendrá que enfrentar el aparato actual del Psoe. El logro del poder dentro de una organización es un derecho de todo colectivo que en él se mueva, y lo haga legalmente y con la cara descubierta. No fue este el caso de Pedro. Lo ha reconocido Susana Diaz en sus primarias, y alguna cortina de ferraz fue testigo de maniobras oscuras a la hora de votar. Pero los fascistas son los que vienen con la cara por delante, los que anuncian la deriva de un gobierno, los que creen que se está jugando con las instituciones. Si denuncias el juego sucio, la corrupción, el largo camino de la prostitución, para el club de fans de Pedro Sánchez te conviertes en un facha. Ellos no, los que hacen del juego sucio su trabajo diario en las instituciones, los que hacen del dinero público su cartera de negocios para el futuro, los que la prostitución alimenta sus bajos instintos y pagado con el dinero de todos los ciudadanos, ellos no. Ellos son los salvadores de la humanidad, la verdad a la que hay que creer, seguir y con la que hay que comulgar, si no quieres que te llamen facha.

En la sociedad hay quien persigue la desaparición del Psoe, que nazca otro partido, que lo haría, sin duda, pero no hay por qué llegar a esas situación, hay simplemente que esperar que los Sevilla y cía lleguen en algún momento a convencer a sus compañeros de que el camino abierto por Zapatero, y seguido por Sánchez, solo ha llevado al partido a convertirse en una logia donde solo se ha pensado en la división de la sociedad, volver a una cacería de los años treinta, llevarse crudo todo el dinero que había en su entorno y en beneficiar a familiares y compañeros de partido. ¿Ganarán los Sevilla y cía? No lo tienen fácil. Los actuales del club de fans de Pedro Sánchez parecen empeñados en seguir a ese flautista que hoy les lleva camino al precipicio.

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