El balance climático anual correspondiente al ejercicio 2025, elaborado y difundido por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), confirma una tendencia de temperaturas elevadas en la provincia de Almería, consolidando este periodo como el cuarto más cálido desde el inicio de la serie histórica en 1961.
Según la información proporcionada por este organismo oficial, la geografía almeriense se sitúa en una posición de especial relevancia dentro del contexto de la Comunidad Autónoma al compartir este cuarto puesto en el ranking de calor acumulado con las provincias de Córdoba y Granada. La situación térmica en Almería durante el pasado año se caracterizó por una persistencia de valores por encima de la media, lo que la coloca, según los registros de la Agencia Estatal de Meteorología, solo por detrás de Jaén, que registró su segundo año más caluroso, y de Sevilla y Málaga, que ocuparon la tercera posición en esta comparativa histórica.
En lo que respecta al comportamiento de las precipitaciones durante el año natural comprendido entre enero y diciembre de 2025, los datos de la Agencia Estatal de Meteorología indican que Almería experimentó un comportamiento pluviométrico que la sitúa como el vigésimo año más húmedo desde 1961. Aunque este dato refleja una disponibilidad hídrica superior a la de otros ejercicios anteriores, la provincia se encuentra en una posición intermedia si se compara con el resto de los territorios de la Comunidad.
Por ejemplo, mientras que la Agencia Estatal de Meteorología sitúa a Huelva y Sevilla en sus noveno y décimo años más lluviosos respectivamente, Almería se mantuvo en una escala de humedad más moderada, superando ligeramente la posición de Málaga, que anotó su vigésimo primer año más húmedo, y alejándose de las cifras de Cádiz o Jaén, donde las precipitaciones fueron menos significativas en términos de ranking histórico según la misma fuente.
El análisis detallado de la Agencia Estatal de Meteorología arroja una visión integral sobre el carácter del clima en Almería durante los últimos doce meses, donde el equilibrio entre las temperaturas y las lluvias ha marcado la evolución meteorológica provincial.
La clasificación oficial como el cuarto año más cálido en más de seis décadas subraya la excepcionalidad del periodo, mientras que el registro de lluvias, al ser el vigésimo más húmedo, ofrece un contrapunto a la intensidad del calor vivido. Estos indicadores, recogidos por la Agencia Estatal de Meteorología bajo el periodo de referencia 1991-2020 para determinar el carácter y orden de la temperatura media y la precipitación, permiten constatar que Almería sigue afrontando una realidad climática de valores térmicos muy elevados en comparación con la media histórica del Estado español, manteniendo una singularidad propia dentro del balance general de Andalucía.