El maquinista del tren Iryo notificó al centro de mando que había experimentado un “enganchón” antes de que se produjera el descarrilamiento. Esta información fue extraída de la conversación mantenida entre el conductor y el centro de mando de Atocha, la cual fue registrada en la caja negra del tren. En esta grabación se evidencia que el maquinista no se percató en un primer momento del impacto con el Alvia.
El incidente ferroviario tuvo lugar en Adamuz. Cabe mencionar que hace aproximadamente dos meses, Adif confirmó que el estado del carril estaba “en condiciones adecuadas”. Este dato es relevante para comprender las circunstancias que rodearon el accidente.
La conversación revela aspectos importantes sobre la situación vivida por el maquinista justo antes y después del accidente. La falta de conciencia inmediata sobre la colisión sugiere que hubo una serie de factores que pudieron influir en su percepción del evento.
El análisis de los datos registrados en la caja negra será crucial para entender mejor lo sucedido y determinar las causas exactas del descarrilamiento. Este tipo de información es fundamental para mejorar la seguridad en el transporte ferroviario y prevenir futuros incidentes similares.