El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha comparecido en el Parlamento de Andalucía para informar sobre la gestión de la Junta en relación al trágico accidente ocurrido en Adamuz. Durante su intervención, Sanz afirmó que «la sanidad pública es una garantía de seguridad para la ciudadanía en los momentos más difíciles». Además, destacó que la respuesta ante el incidente fue «rápida, proporcionada y segura», asegurando que los recursos se desplegaron de manera efectiva: «fueron los necesarios, cuando fueron necesarios y donde fueron necesarios».
El consejero expresó su más sentido pésame a las familias de las 45 víctimas del accidente y a los heridos, recordando que aún hay 18 personas ingresadas. Sanz subrayó que ante una tragedia de tal magnitud, la ciudadanía demanda respuestas claras y responsables. En este contexto, explicó que la actuación de la Junta se desarrolla en dos áreas: el ámbito sanitario y el manejo de emergencias, ambos operando simultáneamente.
La respuesta sanitaria comenzó a las 19:44 horas del domingo 18 de enero, cuando el 112 recibió la primera llamada informando sobre el descarrilamiento de un tren Iryo en Adamuz. Apenas tres minutos después, se movilizaron todos los recursos disponibles, logrando que el primer equipo médico llegara a la zona a las 20:02 horas. Esto significa que el primer equipo del Servicio de Urgencias de Atención Primaria llegó al lugar en menos de 15 minutos.
A partir de ese momento, se activaron múltiples recursos adicionales: ambulancias y equipos médicos provenientes de diversas localidades cercanas como Montoro, Carpio y Bujalance. Asimismo, se habilitó un hospital de campaña en la caseta municipal de Adamuz para atender a los heridos. En total, se movilizaron alrededor de 130 profesionales sanitarios y 250 especialistas, quienes trabajaron incansablemente para atender a los afectados por esta tragedia.
Sanz también valoró positivamente el trabajo realizado en el Hospital Universitario Reina Sofía, donde se habilitaron espacios específicos para atender a familiares con apoyo psicológico desde el inicio. El consejero recordó que la Junta tenía claro desde un principio que «una emergencia no termina cuando finaliza la atención urgente», ya que el impacto emocional persiste. Por ello, se activó un Plan Operativo de Atención Psicológica con 124 psicólogos, cuyo objetivo es acompañar y prevenir secuelas emocionales.
Además, durante su comparecencia informó que el 112 atendió un total de 445 llamadas relacionadas con el siniestro y gestionó hasta 1.258 peticiones sobre información acerca de los hospitalizados. Esta coordinación permitió priorizar las atenciones clínicas y garantizar una adecuada dispersión hospitalaria.
Sanz enfatizó la importancia de la coordinación y agilidad en la toma de decisiones desde el primer momento tras confirmarse el accidente. Se activó rápidamente el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil en Andalucía, manteniéndose activo durante cuatro días. El consejero agradeció a todos los profesionales sanitarios involucrados así como a distintos organismos intervinientes como Protección Civil y Cruz Roja por su compromiso.
Finalmente, Antonio Sanz hizo una mención especial al pueblo de Adamuz y sus vecinos por su entrega y colaboración durante estos difíciles momentos.