El Ayuntamiento de Almería ha dado un paso definitivo en la gestión de los residuos urbanos tras aprobar, en el seno de la Junta de Gobierno Local, la contratación para el suministro de 100 nuevos contenedores de carga lateral destinados específicamente a la recogida selectiva de materia orgánica. Estos depósitos, que cuentan con una capacidad de 1.800 litros cada uno, están diseñados para dar servicio tanto a los domicilios particulares como a los locales comerciales de la ciudad, permitiendo que el despliegue de este sistema alcance una mayor capilaridad en el casco urbano y los barrios periféricos. La iniciativa cuenta con un presupuesto base de licitación de 124.557,40 euros y se integra en el marco de las actuaciones financiadas a través de los fondos Next Generation EU, lo que refuerza el compromiso del consistorio con los objetivos de desarrollo sostenible marcados por el Estado español.
Esta nueva adquisición supone una ampliación de la infraestructura ya existente en la capital almeriense, donde previamente se habían instalado 560 unidades de color marrón con una inversión que superó los 520.000 euros. La estrategia municipal busca consolidar un modelo de economía circular en el que la basura orgánica deje de ser un residuo para convertirse en un recurso. Para complementar esta dotación de mobiliario urbano, la administración local incorporó recientemente un vehículo recolector de carga trasera de última tecnología, con capacidad para 10 metros cúbicos y un coste de 266.000 euros, optimizado para el transporte de este tipo de residuos de forma eficiente.
Desde la concejalía de Sostenibilidad Medioambiental y Energética se ha realizado un llamamiento a los ciudadanos para que se impliquen de forma activa en el uso de estos depósitos. El objetivo es que el buen hábito adquirido con el reciclaje de envases, papel y vidrio se traslade ahora a la fracción orgánica. Para facilitar esta transición, se están llevando a cabo intensas campañas de concienciación que incluyen más de 50 charlas informativas en colaboración con las asociaciones vecinales y casi 400 talleres educativos en los que han participado cerca de 8.000 alumnos de 79 centros de enseñanza de la provincia, buscando sembrar el compromiso ambiental desde las edades más tempranas.
Como novedad tecnológica en la gestión de residuos, la ciudad iniciará un proyecto piloto que introduce el uso de cierres electrónicos inteligentes en 150 contenedores. Este sistema funcionará mediante el reparto de 15.000 tarjetas personalizadas que los vecinos podrán solicitar de forma voluntaria. La apertura de los depósitos se realizará a través de estas tarjetas físicas o mediante una aplicación móvil vinculada a un código QR, permitiendo al ayuntamiento registrar datos precisos sobre la hora, el lugar y la identificación del usuario. Esta información será fundamental para analizar la viabilidad de extender el sistema a todo el municipio y estudiar la aplicación de bonificaciones en la tasa de basura para aquellos ciudadanos y hosteleros que demuestren una correcta separación de la materia orgánica.
Los resultados de este esfuerzo ya son visibles en las estadísticas locales, puesto que durante el año 2025 se han superado las 1.000 toneladas de residuo orgánico recogidas en Almería, lo que supone cuadruplicar los registros obtenidos en el ejercicio anterior. En estos recipientes marrones se deben depositar exclusivamente restos de fruta, verdura, cáscaras de huevo, marisco, frutos secos, restos de carne y pescado, así como papel de cocina sucio, posos de café y restos de jardinería doméstica. Por el contrario, se recuerda que no deben verterse productos de higiene personal, pañales, aceites o plásticos, para asegurar que el proceso de transformación en compost sea efectivo y contribuya a la mejora medioambiental de la zona.