La Comisión de Investigación del Senado sobre la catástrofe de la dana del 29 de octubre de 2024 ha vivido una tensa sesión este 27 de enero de 2026, marcada por las deficiencias técnicas en el sistema de vigilancia meteorológica de Almería.
Durante el interrogatorio a la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé García, el senador Luis Santamaría Ruiz ha puesto de relieve que herramientas críticas para la seguridad de la provincia de Almería no estaban operativas cuando el temporal azotó el pais. En concreto, el parlamentario ha recriminado la inactividad de los radares que permiten monitorizar la evolución de las lluvias intensas, asegurando con rotundidad que "el radar de Almería estaba estropeado, y eso lo sabe usted".
El debate ha girado en torno a la diferencia entre la predicción meteorológica y el seguimiento en tiempo real, una distinción vital para la gestión de emergencias en las cuencas de la provincia. Santamaría Ruiz ha incidido en que, si bien la predicción se mantuvo, la falta de radares operativos impidió un control exhaustivo de las tormentas mientras estas descargaban.
Según el senador, la responsabilidad política recae en quienes no gestionaron las reparaciones necesarias, afirmando que "dos de los radares que se utilizan, no para la predicción sino para hacer el seguimiento de las tormentas, no estaban funcionando; Almería tenía problemas". Para el representante del Partido Popular, resulta inadmisible que la Administración periférica del Estado no priorizara arreglar estos dispositivos de seguimiento de fenómenos adversos.
Por su parte, Pilar Bernabé García ha defendido la actuación de la Agencia Estatal de Meteorología y ha negado que las averías técnicas interfirieran en la calidad de la información proporcionada a las autoridades competentes. La delegada ha sostenido que la institución suministró los datos necesarios "perfectamente y en tiempo para que las autoridades pudieran alertar a la población".
En este sentido, ha afeado al senador sus acusaciones, calificándolas de falsedad y asegurando que la información disponible era suficiente para proteger a la ciudadanía si los responsables de las emergencias hubieran valorado correctamente los avisos.
La comparecencia ha evidenciado una profunda desconexión entre la gestión de las infraestructuras y las necesidades de seguridad en provincias como Almería. Santamaría Ruiz ha insistido en que su labor en esta comisión es determinar por qué no se reclamaron las inversiones para que los radares estuvieran "enchufados" y operativos en el momento del desastre.
El intercambio ha finalizado sin que se aclarase cuántas veces se solicitaron fondos para reparar el radar de Almería, dejando sobre la mesa la preocupación por la vulnerabilidad del sureste ante futuros episodios de lluvias torrenciales si no se garantiza el funcionamiento de estos equipos de alerta temprana.