Bad Bunny ha sido reconocido con el Grammy al mejor álbum de música urbana. Durante su discurso en la ceremonia, el artista puertorriqueño expresó su descontento hacia el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, que está bajo la administración de Donald Trump. Su intervención comenzó con la frase: “Antes de decir gracias a Dios, voy a decir fuera ICE”, lo cual provocó una fuerte ovación entre los asistentes al evento.
El mensaje de Bad Bunny no solo fue un agradecimiento por el premio, sino también una declaración política que refleja su postura sobre la situación de los inmigrantes en el país. La gala de los Premios Grammy 2026 se convirtió en un escenario para que el artista hiciera eco de su voz en temas sociales relevantes.
La reacción del público fue inmediata y entusiasta, destacando la conexión que Bad Bunny tiene con sus seguidores y su capacidad para abordar cuestiones importantes a través de su plataforma artística. Este tipo de intervenciones en eventos de gran visibilidad como los Grammy son cada vez más comunes entre artistas que buscan utilizar su fama para generar conciencia sobre problemas sociales.
Bad Bunny, conocido por su estilo único y su influencia en la música urbana, continúa siendo un referente no solo musicalmente, sino también en términos de activismo. Su discurso resuena especialmente en un contexto donde las políticas migratorias han sido objeto de intensos debates y controversias en Estados Unidos.
El impacto del discurso de Bad Bunny va más allá del reconocimiento personal; representa una voz colectiva que aboga por los derechos humanos y la dignidad de las personas inmigrantes. Al mencionar a ICE directamente, el artista subraya la necesidad urgente de cambiar las narrativas negativas que rodean a las comunidades inmigrantes.
A medida que avanza la ceremonia y se celebran otros premios, es evidente que momentos como este marcan un hito en cómo los artistas pueden influir en la opinión pública y fomentar diálogos sobre temas críticos. La combinación de música y activismo es una tendencia creciente entre muchos artistas contemporáneos.