Opinión

¡Barrer a los fachas!

(Foto: Cibeles AI).
Juan Torrijos Arribas | Miércoles 04 de febrero de 2026

Si de verdad quieren defender a los inmigrantes, que no sean tan pacatos y abran las fronteras de par en par. Quitemos las fronteras de los países, dejemos que los seres humanos vayan a donde quieran, que se asienten donde les de la gana y que disfruten de las ventajas y de los frutos que nos ofrece la tierra. Que lo digan Pedro Sánchez, la señora Montero y todos aquellos que defienden las políticas de puertas abiertas, pero solo cuando a ellos les interese.

El proceso de regularización del que se viene hablando desde el gobierno, no deja de ser una solución a medias. Regularizamos a quinientos mil. Les damos papeles. Los legalizamos para que puedan trabajar con todos sus derechos y obligaciones. Bien. Y con los que van a seguir llegando a partir del día siguiente de esa regularización ¿qué hacemos? ¿Les dejamos entrar, le ponemos barreras al mar? Esa es la pregunta a la que nos tendría que contestar el gobierno y sus interesados apoyos.

Si de algo saben los ciudadanos españoles es de inmigración. De maletas de cartón o madera camino de ese norte de España que ofrecía trabajo, o de la lejana Europa, donde para entrar te exigían algo tan normal como eran papeles, vacunas y contrato de trabajo. El que alguien pida lo que ha sido normal a lo largo de los años cuando has ido a trabajar a otro país, parece que te convierte en un puto facha. Y que eso te lo diga aquellos que defienden los muros levantados para que la gente no pudiera salir, tampoco entrar, no deja de ser una ironía terrible. Que la señora Montero diga que hay que barrer con el voto de los inmigrantes a los fachas y racistas de este país, cuando vemos y oímos la defensa de que hace ella y su entorno de políticas teocráticas, comunistas, chavistas, donde los presos políticos, persona que no coincide con tu ideario, se cuentan por miles entre los barrotes y muros de una cárcel.

Claro que este país necesita personas que vengan a trabajar, y que lo hagan con todos los derechos de que disfrutan el resto de los trabajadores nacionales. Ni uno más, ni uno menos. Pero no creo que sea mucho pedir que lo hagan con arreglo a las leyes de ese país que los recibe. Tan sencillo como era salir de España hace unos años para ir a trabajar a Francia o Alemania. O cuando iban, o siguen yendo, a recoger la uva a Francia. No creo que sea tan complicado organizar la inmigración. Modificar las leyes actuales y adaptarlas a las necesidades de los tiempos que vivimos. Lo impensable es que cada vez que los políticos actuales meten la mano en un tema, lo complican, no sé si por interés electoral, personal, ideológico o económico.

Escuchar a algún político decir que hacen falta los votos de los emigrantes para barrer a los fachas y racistas de este país, resulta cuando menos paradójico cuando lo hace una mujer que gana más de trece mil euros al mes, tiene una casa de más de un millón de euros en Galapagar, defiende que haya presos políticos en Venezuela, y para colmo de su oscura carrera política, sacó una ley que va dejando a los violadores en la calle.

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