El corazón de Almería se prepara para una metamorfosis urbana que pondrá al ciudadano en el centro de todas las decisiones. El Ayuntamiento ha trazado una hoja de ruta estratégica denominada Plan de Movilidad Urbana No Motorizada y Activa (PMUNMA), cuyo objetivo principal es convertir el casco histórico en un entorno seguro, libre de ruidos y plenamente inclusivo, donde caminar o pedalear sean las opciones de transporte preferentes.
La presentación de este documento ha corrido a cargo del concejal de Movilidad, Antonio Casimiro, y la responsable de Obras Públicas, Sacramento Sánchez. Según ha explicado Casimiro, este plan no es solo una declaración de intenciones, sino "un instrumento estratégico que marcará cómo se planifica, diseña y gestiona la movilidad activa en el corazón de la ciudad". El proyecto busca evitar intervenciones aisladas y dar coherencia a la transformación que vive la capital, alineándose con el Plan Estratégico de Almería y facilitando la llegada de inversiones de la Unión Europea para sostenibilidad y accesibilidad.
Uno de los pilares fundamentales de esta iniciativa es la protección de los más jóvenes. El plan identifica una docena de colegios en la zona centro, que suman más de 3.700 alumnos, para los cuales se han diseñado itinerarios específicos que alejen el tráfico de las puertas de los centros. El edil ha subrayado que la movilidad escolar es el mejor motor para cambiar hábitos desde la infancia, garantizando entornos saludables y protegidos.
De forma paralela, el fomento del transporte sobre dos ruedas recibirá un impulso inmediato con el estreno, la próxima semana, de un nuevo sistema de alquiler de bicicletas eléctricas. Esta medida se complementará con la puesta en valor de la red de carriles bici existente y la creación de una estructura de "corredores, plazas y jardines" que conecte los espacios verdes y facilite los desplazamientos autónomos para personas con cualquier tipo de diversidad funcional.
Este nuevo esquema de movilidad se integra en un puzzle de grandes obras que están redefiniendo el mapa de Almería, como el soterramiento ferroviario, la integración del Puerto en la ciudad y la nueva configuración del Paseo de Almería. Para el equipo de gobierno, invertir en estos desplazamientos activos es sinónimo de salud pública y bienestar futuro. Además, contar con este diagnóstico técnico detallado sitúa a la capital en una posición ventajosa para captar fondos comunitarios destinados a la reducción de emisiones y la regeneración urbana.