Sucesos

Polémica en Níjar por dos desalojos chabolistas

Uno de ellos tenía orden judicial, pero el otro, que era un chalet con más de medio centenar de okupas, no estaba incluido

Viernes 13 de febrero de 2026

La localidad de San Isidro, en el municipio de Níjar, ha sido escenario este jueves de una compleja operación de desalojo que se ha saldado con la salida de 70 personas de sus lugares de residencia. La actuación se ha dividido en dos intervenciones diferenciadas por su naturaleza y ejecución. Por un lado, se ha procedido al desmantelamiento de un asentamiento chabolista ubicado junto a una estación de servicio donde residían 14 personas, quienes ya habían sido notificadas previamente de la medida. Sin embargo, la controversia ha surgido a raíz de la intervención simultánea en un chalet cercano ocupado por otras 56 personas, la cual no contaba con aviso previo y ha generado un profundo malestar entre los colectivos sociales que operan en la provincia de Almería.

Desde el consistorio nijareño han justificado la celeridad del desalojo en la edificación debido a la detección de riesgos inminentes para la seguridad física de sus ocupantes. Según fuentes municipales, los técnicos locales constataron durante la mañana el peligro que presentaba la estructura, lo que motivó el precinto inmediato de los accesos para prevenir posibles daños personales. Esta decisión ha provocado que la mayoría de los residentes del inmueble, que se encontraban trabajando en los invernaderos de la zona en el momento de la intervención, se encontraran con sus pertenencias en la vía pública al regresar de su jornada laboral, una situación que las entidades sociales han tildado de improvisada y carente de sensibilidad.

En cuanto a las alternativas ofrecidas por la administración local, se ha puesto a disposición de los afectados una solución habitacional transitoria en los alojamientos provisionales situados en Los Grillos. De las 14 personas que habitaban en el asentamiento junto a la gasolinera, solo dos han aceptado el realojo, mientras que en el caso del chalet, la cifra de personas trasladadas a estos recursos municipales asciende a 37. El dispositivo, que ha contado con la coordinación de la Policía Local y los servicios sociales, tiene previsto continuar este viernes a partir de las 8:00 horas para permitir que los antiguos ocupantes del inmueble puedan recuperar los enseres personales que quedaron en el interior tras el precinto.

Las organizaciones sociales que trabajan con la población vulnerable en esta zona de la provincia han manifestado su preocupación ante el impacto social de estas medidas. Aunque reconocen que el desalojo de las chabolas estaba previsto y solo se había pospuesto por las condiciones meteorológicas, consideran que la actuación sobre el chalet ha sobrepasado lo esperado. Las entidades lamentan las escenas de enseres acumulados en la calle y advierten de que la falta de una coordinación efectiva con las autoridades impide un acompañamiento digno a los afectados. Asimismo, alertan de que aquellos que han rechazado la solución transitoria podrían desplazarse a otros núcleos de infravivienda, lo que dificultaría el objetivo de erradicar el chabolismo en el Estado español mediante intervenciones con garantías sociales suficientes.

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