La Junta de Andalucía, a través de su Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, ha solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que implemente nuevas medidas excepcionales para responder a la crítica situación del sector agrario andaluz, provocada por las continuas borrascas y los fenómenos meteorológicos extremos que han afectado la actual campaña agrícola.
Esta solicitud se produce tras la adopción por parte de la Junta de Andalucía de medidas de flexibilización dentro de sus competencias. Entre estas, destaca una resolución que establece cambios en la ayuda al ecorregimen de agricultura de carbono y agroecología, específicamente en lo referente a la rotación de cultivos y la siembra directa en tierras agrícolas para la campaña 2026.
El consejero Ramón Fernández-Pacheco ha compartido esta información con las organizaciones agrarias profesionales y la federación andaluza de cooperativas agroalimentarias durante una mesa de interlocución agraria centrada en analizar el impacto que han tenido las recientes borrascas en el campo andaluz.
En relación a la rotación de cultivos, se ha reducido el porcentaje mínimo requerido en toda Andalucía. Ahora, al menos el 25% de la superficie cultivada debe presentar un cultivo diferente al anterior. Esta modificación, que disminuye del 50% al 25%, responde a las severas condiciones climáticas experimentadas en los últimos meses.
Fernández-Pacheco ha enfatizado que estas peticiones se realizan “en un espíritu de colaboración” con el fin de abordar eficazmente los problemas que enfrenta el sector agrario andaluz debido a los daños sufridos. Ha subrayado la importancia de “dar respuesta a los problemas específicos ocasionados por fenómenos climáticos adversos, trabajando en coordinación entre administraciones”.
A nivel autonómico, la resolución aprobada modifica el requisito del 50% al 25% para la rotación de cultivos con especies mejorantes. Esta decisión se toma como consecuencia de las difíciles condiciones climáticas registradas entre noviembre y enero, que han obstaculizado las labores agrícolas.
Además, desde la Junta se ha enviado un escrito a la Secretaría General de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria solicitando flexibilidades adicionales en los requisitos para acceder a las ayudas directas de la PAC, ante las inusuales circunstancias climáticas que afectan a Andalucía. Estas condiciones han estado marcadas por un encadenamiento de borrascas que han traído lluvias intensas y prolongadas.
Entre noviembre y enero, las precipitaciones acumuladas fueron un 83% superiores a la media histórica, mientras que el número de días con lluvia superó en un 43% lo habitual. Esta situación ha causado daños significativos en infraestructuras agrarias y explotaciones agrícolas, ganaderas y pesqueras, incluyendo inundaciones, encharcamientos prolongados y pérdidas importantes en cosechas.
Asimismo, se ha instado al ministro para iniciar gestiones ante la Comisión Europea para solicitar una medida excepcional conforme al artículo 221 del Reglamento (UE) 1308/2013. Esto permitiría otorgar ayuda financiera urgente al sector agrario andaluz utilizando recursos de la reserva agrícola europea, similar a lo realizado en marzo del año pasado.
La mesa de interlocución agraria es un reflejo del compromiso por mantener un diálogo fluido entre el sector agrícola y la Junta. Este espacio busca fomentar “un diálogo real y trabajo conjunto” para defender un campo andaluz considerado estratégico para nuestra economía. Andalucía se posiciona como una región clave en producción agroalimentaria, generando más de 17.000 millones de euros anuales.