La comunidad autónoma comienza a recuperar la normalidad tras el intenso paso de sucesivas borrascas que han mantenido en jaque a los servicios de emergencia durante las últimas semanas. Antonio Sanz, consejero de la Presidencia e Interior, ha comunicado este sábado que el Plan de Riesgo de Inundaciones de Andalucía desciende a la situación operativa 1, después de haber permanecido once días bajo el nivel 2 de emergencia debido a la virulencia de las precipitaciones.
Esta decisión técnica responde a la evolución favorable de las condiciones meteorológicas y al estado actual de los ríos y cauces. Según ha detallado el consejero, la efectividad de las labores de recuperación permite que, a partir de este momento, la gestión de los escenarios restantes sea asumida íntegramente con los recursos ordinarios de la administración autonómica, sin necesidad de mantener el despliegue extraordinario que caracterizó las jornadas previas.
En el balance global de este episodio de mal tiempo, la provincia de Almería ha contabilizado un total de 824 incidencias atendidas por los operativos de socorro, una cifra que refleja el impacto del temporal en el levante y poniente almeriense, aunque sensiblemente inferior a los registros de provincias como Cádiz o Jaén, donde la saturación del terreno fue crítica. En el conjunto de Andalucía, el número de emergencias gestionadas desde el inicio de las borrascas asciende a 12.692.
El cambio de fase implica también el repliegue de efectivos estatales. Sanz ha confirmado que el Infoca está ya en disposición de relevar a la Unidad Militar de Emergencias (UME) en los puntos donde aún se realizan tareas de extracción de lodos o apoyo a la movilidad, como ocurre en el entorno de la Sierra de Grazalema. "En el momento actual no se registran emergencias que requieran la dirección y coordinación de medios extraordinarios ni la adopción de medidas excepcionales", ha subrayado el titular de Presidencia, quien confía en una tendencia a la estabilización definitiva a corto plazo.
Para el Ejecutivo regional, la clave del éxito en la gestión de esta crisis ha residido en la anticipación y la lealtad institucional entre las distintas administraciones. El consejero ha querido agradecer públicamente el esfuerzo de todos los profesionales que han formado parte de esta "red de seguridad" para la ciudadanía andaluza, destacando que, aunque la vigilancia continúa, el escenario de riesgo extremo ha quedado atrás.