La agenda cultural de Almería suma una cita de excepción con el análisis social y la historia reciente de España. El Centro Andaluz de las Letras, organismo dependiente de la Junta de Andalucía, ha programado un encuentro con la periodista y escritora Raquel Peláez para presentar su última obra, Quiero y no puedo: historia de los pijos de España. Esta actividad, que se desarrolla en colaboración con la Escuela de Arte y Superior de Diseño Carlos Pérez Siquier, tendrá lugar el próximo viernes 20 de febrero a las 19:00 horas en la Biblioteca Villaespesa. El evento se integra en el marco de la XIII Semana del Diseño y contará con la participación de Emilio Jarrín, profesor del citado centro educativo almeriense, quien mantendrá una conversación con la autora sobre los ejes fundamentales de su investigación.
En este ensayo, publicado por la editorial Blackie Books, Raquel Peláez realiza una exhaustiva radiografía de lo que define como el fenómeno pijo, rastreando sus huellas desde los señoritos del siglo XIX hasta las manifestaciones actuales en el Estado español. La autora utiliza este arquetipo para profundizar en el verdadero origen de la lucha de clases, analizando momentos icónicos como el veraneo en el norte impulsado por Alfonso XIII en 1910 o hitos de la cultura popular como el vestuario de Dior de Marisol en la película Rumbo a Río. La narrativa del libro avanza por la cronología del consumo y la imagen, rescatando la aparición de la primera sudadera de Don Algodón en 1980 o el impacto masivo de la banda Hombres G a mediados de esa misma década, elementos que ayudaron a consolidar el término en el imaginario colectivo.
La autora, que actualmente ejerce como subdirectora de la revista S Moda de El País, define a este grupo social como aquellos jóvenes que, especialmente en los años ochenta, exhibían una actitud despreocupada y consumista vinculada a la implantación de la economía de libre mercado. Durante el encuentro en Almería, Peláez abordará cuestiones planteadas en su obra sobre si el pijismo está intrínsecamente ligado a una ideología política de derechas, la distinción entre poseer riqueza y ser pijo, o cómo la sociedad actual ha caído en un culto generalizado a la imagen y al éxito que nos hace a todos sospechosos de este comportamiento. La entrada para asistir a esta conferencia será libre hasta completar el aforo del recinto.
Raquel Peláez cuenta con una dilatada trayectoria en el periodismo y la comunicación, habiendo iniciado su carrera en medios regionales como El Diario de León y La Voz de Galicia antes de especializarse con un Máster en Marketing en el London College of Communication. Tras una década de trabajo en la revista Vanity Fair, se ha consolidado como una firma de referencia en el análisis de tendencias y sociedad. Además de este ensayo sobre la identidad social en España, es autora de libros de viajes con una mirada particular sobre grandes capitales, tales como Quemad Madrid y Londres, consolidando un estilo que mezcla el rigor periodístico con la observación cultural.
El concepto de pijo en el Estado español no es un bloque estático, sino una entidad camaleónica que ha evolucionado al compás de la economía. En sus orígenes, el arquetipo se vinculaba estrechamente a la propiedad de la tierra y al apellido, una herencia del siglo XIX donde la distinción venía marcada por el ocio ostentoso y el desprecio por el trabajo manual. Sin embargo, con la llegada de los años ochenta, el fenómeno se democratizó a través del consumo. La explosión de marcas como Don Algodón o el éxito de Hombres G permitieron que la clase media aspiracional adoptara los uniformes de colores pastel y las melenas cuidadas, transformando un estatus de sangre en un estilo de vida basado en la imagen y el éxito inmediato.
En la actualidad, el pijismo ha mutado hacia una vertiente mucho más compleja donde el dinero no siempre es el factor determinante, sino el acceso a ciertos códigos culturales y estéticos. La autora Raquel Peláez sugiere que hoy todos somos, en cierta medida, sospechosos de este comportamiento al participar en el culto global al dinero y la exhibición pública. Ya no se trata solo de veranear en el norte o llevar un jersey sobre los hombros, sino de una actitud ante la vida: una mezcla de optimismo despreocupado y una estudiada neutralidad política que, en el fondo, oculta las costuras de la lucha de clases. Esta mutación constante hace que el pijo actual pueda vestir ropa técnica de alta montaña en el centro de Almería o adoptar estéticas supuestamente populares, siempre que mantenga esa aura de exclusividad y pertenencia a un grupo selecto.