Sucesos

Lo dejan en libertad tras robar en una tienda y vuelve al lugar para emenazar a la víctima

Jueves 19 de febrero de 2026

La Policía Nacional ha procedido a la detención por segunda ocasión de un individuo en Almería que, tras ser puesto en libertad por un robo con fuerza, no dudó en dirigirse nuevamente al local afectado para intimidar a su dueño. Los hechos, que se precipitaron este martes con su captura en plena calle, han derivado finalmente en su ingreso en prisión por orden judicial este jueves.

La cronología de este suceso comenzó a fraguarse la madrugada del pasado 22 de enero. En torno a las 04:00 horas, un establecimiento especializado en electrónica y telefonía sufrió un asalto tras el forzado de la persiana metálica y la cerradura interior. El autor del robo logró hacerse con siete dispositivos móviles de gama alta, pero su rastro quedó registrado en los sistemas de videovigilancia. Gracias a la labor conjunta de las brigadas de Policía Judicial, Científica y Seguridad Ciudadana de la Comisaría Provincial de Almería, el sospechoso fue identificado y arrestado en menos de un día.

Sin embargo, el episodio tomó un cariz mucho más grave apenas unos instantes después de que el investigado abandonara las dependencias judiciales en libertad provisional. Lejos de deponer su actitud, el hombre regresó al mismo comercio. Según consta en las grabaciones aportadas por la víctima, el sujeto entró en el local con un comportamiento agresivo, donde "adoptando una actitud desafiante, recriminó violentamente al propietario haberlo denunciado".

Durante el altercado, que fue captado con nitidez tanto en imagen como en sonido, el ahora encarcelado profirió amenazas de incendiar el establecimiento y coaccionó al comerciante para evitar que este alertara de nuevo a las autoridades. Un detalle relevante para los investigadores es que el agresor portaba la misma vestimenta con la que había sido reseñado policialmente horas antes. En medio de la tensión, el individuo llegó a golpear el mobiliario e intentó manipular la caja registradora, logrando finalmente que el propietario le entregara 30 euros para conseguir que se marchara.

A pesar de que el dueño del negocio manifestó inicialmente un profundo temor a posibles represalias, el minucioso análisis de las pruebas gráficas permitió a la Policía Nacional imputarle nuevos delitos que se suman a su ya dilatado historial de antecedentes. Tras la segunda detención, efectuada sin resistencia en la vía pública, la justicia ha determinado que esta vez el acusado espere el juicio entre rejas.

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