El invierno parece dar una tregua definitiva para transformarse en un escenario puramente primaveral. La provincia de Almería se prepara para un episodio de temperaturas inusualmente altas que alcanzarán su punto álgido a comienzos de la próxima semana, dejando atrás el rastro de las últimas precipitaciones y vientos. Según las previsiones meteorológicas, la retirada de la reciente borrasca hacia el este abrirá paso a un sistema de altas presiones que estabilizará el tiempo en todo el país, garantizando cielos despejados incluso en el extremo norte de la península.
Este cambio de tendencia comenzará a notarse de forma progresiva a partir de este viernes, iniciando una escalada térmica que se mantendrá firme hasta el martes. Durante la jornada del sábado, los termómetros ya empezarán a rebasar la barrera de los 20°C en amplias zonas del interior de Andalucía, Extremadura y el levante. El domingo la situación se intensificará, consolidando un ambiente cálido en la mitad sur, con registros que podrían situarse entre los 22°C y 23°C en provincias vecinas como Sevilla, Córdoba o Jaén, mientras que en la Región de Murcia se esperan picos de hasta 24°C.
El lunes marcará el momento de mayor calor en el sureste español. En puntos de Almería, Murcia y Alicante, las máximas podrían superar incluso los 25°C, una cifra más propia del mes de mayo que de finales de febrero. Este ascenso no será exclusivo de la costa mediterránea, ya que el aire cálido se extenderá hacia el interior, alcanzando Madrid, el Valle del Ebro y llegando de forma sorprendente a los valles de Galicia y Asturias, donde el mercurio también rondará los 20°C.
Pese a este ambiente diurno tan agradable, los expertos advierten de que las noches conservarán el rigor invernal. Se esperan mínimas que todavía caerán por debajo de los 5°C en gran parte del interior peninsular, manteniendo una acusada amplitud térmica. A partir del martes, aunque se prevé un ligero descenso de temperaturas en el noroeste, el viento del sur permitirá que ciudades como Bilbao o San Sebastián disfruten de máximas superiores a los 22°C, mientras que en el resto de la vertiente mediterránea y los archipiélagos se mantendrá el predominio de valores primaverales.
Esta anomalía térmica, que sitúa a España por encima de sus valores habituales para esta época, se encuadra en una tendencia que afecta a casi todo el continente europeo. A excepción de los países nórdicos, donde el frío persistirá, el modelo europeo anticipa una despedida de febrero marcada por la suavidad atmosférica y la ausencia de lluvias significativas.