Querido Volodymyr, querido António, comisionados, hoy nos encontramos en Kyiv conmemorando un aniversario sombrío. Han pasado cuatro años desde que Rusia desató su guerra a gran escala contra tu país. Sin embargo, incluso ante este terror, la resiliencia del pueblo ucraniano se mantiene firme.
Durante estos cuatro años, hemos sido testigos de una lucha inquebrantable. La valentía y determinación de los ucranianos han brillado intensamente a pesar de las adversidades. Cada día, la comunidad internacional ha observado cómo la nación se levanta con fuerza frente a los desafíos impuestos por el conflicto.
La unión entre los líderes europeos y Ucrania se ha fortalecido en este tiempo. Juntos, hemos trabajado incansablemente para ofrecer apoyo y asistencia a los afectados por esta crisis devastadora. Las iniciativas implementadas son un testimonio del compromiso compartido hacia un futuro más seguro y estable para todos.
A medida que avanzamos, es esencial recordar que la lucha por la libertad y la soberanía no solo es una batalla de Ucrania, sino una causa común que resuena en toda Europa. La defensa de estos valores fundamentales es crucial para asegurar un continente pacífico y próspero.
En este contexto, es vital seguir apoyando al pueblo ucraniano en su búsqueda de justicia y paz. La comunidad internacional debe permanecer firme y unida, ofreciendo no solo palabras de aliento, sino también acciones concretas que respalden sus esfuerzos.
A medida que recordamos este triste aniversario, renovamos nuestro compromiso con Ucrania y su gente. Juntos, podemos enfrentar cualquier desafío que se presente y trabajar hacia un futuro donde prevalezcan la esperanza y la dignidad.