El calendario cultural de la Universidad de Almería (UAL) ha alcanzado uno de sus momentos culminantes con el tradicional Concierto de Primavera, que tuvo lugar este domingo en un Paraninfo repleto. Este evento, a cargo de la Orquesta Universidad de Almería, ha sido un rotundo éxito, destacándose por su nueva ubicación en comparación con ediciones anteriores. El aforo se llenó rápidamente, con un cartel que anunciaba la falta de entradas pocos días después de abrirse las solicitudes. Casi mil almerienses se dieron cita para disfrutar de un espectáculo que también trajo consigo innovaciones sobre el escenario.
La orquesta, bajo la dirección del maestro Juan José Navarro, presentó un programa dividido en dos partes claramente diferenciadas. Ambas se caracterizaron por una complejidad técnica que puso de manifiesto la calidad de los músicos. En la primera parte, se interpretó la Sinfonía nº2 del compositor Kurt Weill, quien vivió en la Alemania nazi. A lo largo de los tres movimientos: ‘Sostenuto’, ‘Largo’ y ‘Allegro Vivace’, el director ofreció breves explicaciones que ayudaron al público a conectar mejor con las imágenes evocadas durante la interpretación.
La segunda parte del concierto introdujo cambios en los instrumentistas y añadió el piano, rindiendo homenaje a Manuel de Falla y Matheu en conmemoración del 150 aniversario del nacimiento del célebre compositor gaditano. La orquesta dio vida a una de sus obras más emblemáticas: ‘El amor brujo’. La actuación fue especialmente emotiva gracias a la voz excepcional de Lidia Plaza, cantaora almeriense cuya conexión con la orquesta fue palpable durante toda la interpretación. Desde las primeras notas hasta el final, los asistentes fueron llevados a través de una experiencia musical intensa y conmovedora.
Antes del inicio del concierto, María del Mar Ruiz, vicerrectora de Cultura y Sociedad de la UAL, dirigió unas palabras al público presente. Agradeció el apoyo recibido hacia todas las iniciativas culturales promovidas por la universidad. Recordó que la orquesta fue creada en 2018 y desde entonces ha desarrollado un ambicioso programa musical que incluye tres grandes conciertos anuales: el actual Concierto de Primavera, el correspondiente a los Cursos de Verano y el final del Concurso Internacional de Dirección de Orquesta. Además, mencionó otros eventos como conciertos de música de cámara y cursos para perfeccionar a los músicos.
Ruiz también destacó el compromiso del equipo humano detrás del evento y agradeció al público por confiar en este proyecto cultural. Un ejemplo claro fue cómo las 700 entradas disponibles se agotaron en menos de una semana, generando incluso una lista de espera para quienes deseaban asistir. Sobre el repertorio presentado esa noche, subrayó que abarcaba obras muy diferentes pero contemporáneas como las de Weill y Falla, quienes buscaron transformar realidades diversas en algo eterno.
Juan José Navarro compartió su satisfacción por haber dirigido esta producción tan especial. Describió como “un gustazo” todo el proceso creativo detrás del concierto y enfatizó lo poco habitual que es interpretar la sinfonía de Weill. Asimismo, destacó la importancia histórica y cultural del homenaje a Falla mediante ‘El amor brujo’. Refiriéndose al ambiente en el Paraninfo, expresó su alegría por contar con un público tan entusiasta: “Nos tiene que salir bien porque jugamos en casa”, comentó entre sonrisas.
Finalmente, Navarro hizo hincapié en la necesidad constante de innovar dentro del repertorio orquestal y cómo esta colaboración con Lidia Plaza representó una novedad significativa para ellos. “Nunca habíamos hecho nada relacionado con Falla ni tampoco colaborado con una cantaora”, concluyó, resaltando así el dinamismo y frescura que caracteriza a la Orquesta Universidad de Almería.