Las carreteras de la provincia de han teñido de luto el cierre del mes de febrero. Según los últimos datos facilitados por la Dirección General de Tráfico, dos de los ocho accidentes fatales ocurridos en España durante el pasado fin de semana tuvieron lugar en los términos municipales de y . Estas muertes se suman a una estadística nacional que, a pesar de la gravedad de estos sucesos locales, muestra una tendencia a la baja en la siniestralidad severa.
A nivel estatal, febrero de 2026 se ha cerrado con 59 fallecidos, lo que representa una mejora respecto al año anterior con nueve víctimas menos. Este dato cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que los desplazamientos de largo recorrido han crecido casi un 2%, rozando los 33 millones de movimientos. De hecho, se trata del segundo febrero con menos mortalidad de la serie histórica, solo por detrás del atípico año 2021.
Pese a la mejoría general, las cifras arrojan sombras sobre la seguridad de los colectivos más desprotegidos. En el último mes han fallecido 34 usuarios considerados vulnerables, destacando un incremento preocupante en los atropellos a peatones (14 víctimas) y la muerte de 18 motoristas. La mayoría de estos sucesos se concentraron en carreteras convencionales, vías que han experimentado un ligero repunte de la mortalidad frente al notable descenso registrado en autovías y autopistas.
En el desglose por comunidades autónomas, Andalucía ha logrado reducir drásticamente sus cifras negras, con siete fallecidos frente a los quince del mismo periodo del año anterior. No obstante, los siniestros ocurridos en el Levante y el área metropolitana de durante las últimas 48 horas subrayan la peligrosidad de las distracciones y las colisiones en vías interurbanas.
Un dato que sigue alarmando a las autoridades es la persistencia en el olvido de medidas básicas de protección. Siete de las víctimas de este mes no hacían uso de los dispositivos obligatorios: cinco conductores de turismos y uno de camión circulaban sin el cinturón de seguridad, mientras que un ciclista perdió la vida sin llevar el casco reglamentario.
En cuanto al perfil de las víctimas, se observa un cambio generacional en la accidentalidad. Mientras que los fallecimientos entre jóvenes de 15 a 34 años han caído de forma estrepitosa, las muertes en el tramo de edad superior a los 45 años han experimentado un repunte. En lo que va de 2026, la cifra total de fallecidos en las carreteras españolas asciende a 129 personas, un dato que, aunque trágico, supone una reducción de 27 víctimas si se compara con el arranque del pasado año.