El secretario general del PSOE de Almería capital, Juan Francisco Colomina, ha repasado exhaustivamente la actualidad política y social del municipio y la provincia, en una entrevista en 7TV Almeria abordando desde la memoria histórica hasta los acuciantes problemas de vivienda y movilidad urbana. En relación con el denominado caso Almería y el asesinato de Manuel José García Caparrós, Colomina detalla que ambos episodios de violencia policial tienen perfecto encaje en la legislación de memoria democrática, aunque transiten por vías administrativas distintas.
Mientras que el crimen de García Caparrós se circunscribe al marco temporal general establecido entre los años mil novecientos treinta y seis y mil novecientos setenta y ocho, las víctimas almerienses de 1981 se amparan en una disposición adicional específica. Esta disposición evalúa la vulneración de derechos humanos ocurrida durante el incipiente periodo de transición, extendido hasta mil novecientos ochenta y tres, un lapso en el que el Estado español aún afianzaba lentamente sus estructuras democráticas.
El dirigente subraya que estas muertes fueron provocadas por miembros de las fuerzas de seguridad, concretamente de la guardia civil, quienes se sobrepasaron imperdonablemente en sus funciones. Para las familias afectadas, recalca, el nivel de reparación es idéntico independientemente de la categorización jurídica final, rememorando el solemne acto celebrado en la Subdelegación donde altos cargos estatales y de la propia institución armada pidieron perdón de manera oficial.
En el ámbito estrictamente municipal, el representante socialista califica de un proceso completamente absurdo el prolongado debate impulsado por el anterior equipo de gobierno del PP para trasladar el emblemático monumento a Los Coloraos fuera de la Plaza Vieja de la ciudad de Almería.
Según explica a lo largo de la entrevista, esta polémica iniciativa capitaneada por el exalcalde Ramón Fernández Pacheco generó un enorme rechazo en la sociedad civil local, sumando rápidamente la rotunda oposición de diversas plataformas en defensa del patrimonio, formaciones políticas de diferente signo e incluso sentencias de los tribunales que terminaron paralizando la ejecución del traslado. Colomina recuerda que esta disputa política cíclica en torno a la ubicación del icónico bloque de mármol, que ya vivió episodios de tensión previos cuando el exalcalde Juan Megino decidió retirar los himnos, carecía de cualquier tipo de respaldo ciudadano y suponía un desgaste económico innecesario. Finalmente, la reciente declaración del enclave como lugar de memoria democrática ha consolidado definitivamente su nivel de protección, manteniendo intacto en su ubicación tradicional este histórico símbolo de resistencia constitucionalista cuyos orígenes como homenaje cívico se remontan al siglo diecinueve.
En cuanto a la delicada situación económica local, el líder socialista advierte de la enorme brecha existente entre los grandes indicadores macroeconómicos y la dura realidad que atraviesan miles de familias trabajadoras en la provincia. Haciéndose eco de informes sociales recientes, señala con gran preocupación que existen noventa mil familias almerienses en riesgo de vulnerabilidad inmediata tras abonar sus respectivos gastos de alquiler o hipoteca, sumado a ciento veinte mil personas que se han visto obligadas a renunciar a la compra de sus medicamentos recetados.
Colomina identifica el desorbitado coste de los inmuebles como el principal devorador de los salarios actuales, criticando duramente la inacción de la Junta de Andalucía, administración a la que acusa de no aplicar la legislación estatal en materia de vivienda y de haber construido apenas dieciséis casas en los últimos ocho años. Asimismo, cuestiona frontalmente la gestión de la empresa municipal Almería 21, afirmando que se ha llegado al extremo de que el propio ayuntamiento venda terrenos a su entidad dependiente para generar ingresos, un coste añadido que indefectiblemente termina repercutiendo en el precio final que asumen los compradores locales. Toda esta carestía inmobiliaria está provocando un preocupante éxodo continuo de jóvenes y familias desde la capital hacia municipios limítrofes que ofrecen precios más competitivos, destacando los traslados hacia Roquetas de Mar, Viator o Huércal de Almería.
La evidente falta de planificación integral es otra de las grandes deficiencias detectadas por la oposición respecto al modelo de desarrollo urbano de Almería. Al ser consultado sobre las actuales obras de remodelación del céntrico Paseo, el secretario general aclara que su formación siempre ha apoyado la necesaria revitalización del casco histórico, pero alerta de la alarmante ausencia de un plan riguroso de movilidad, de fomento cultural y de dinamización comercial que acompañe a la nueva infraestructura.
Colomina expone serias dudas sobre cómo se articulará el tráfico de transporte público, taxis y residentes una vez finalice la prometida semipeatonalización, temiendo que los habituales embotellamientos de circulación se trasladen a vías adyacentes más estrechas, aislando comercialmente a barrios periféricos como El Zapillo al dificultar su acceso directo al centro. Durante sus continuas visitas a las distintas zonas de la ciudad, afirma percibir un sentimiento generalizado de desconexión entre los distritos, denunciando que las inversiones municipales se concentran en áreas muy específicas mientras se olvida sistemáticamente el mantenimiento de los barrios, los cuales presentan serias deficiencias estructurales en servicios públicos elementales como la limpieza viaria o la conservación de la jardinería.
Con la mirada puesta en los próximos horizontes electorales, el líder local rechaza categóricamente los pronósticos que sitúan a otras formaciones conservadoras por delante del PSOE en la provincia, asegurando que su equipo sale a ganar sin ningún tipo de ingenuidad. Para fundamentar sus perspectivas, denuncia el progresivo deterioro de los servicios sanitarios y de dependencia gestionados por la Junta de Andalucía, ejemplificando el colapso administrativo con el envío de notificaciones oficiales para cribados médicos dirigidas a pacientes que llevaban seis años fallecidas.
Frente a esta gestión autonómica y al evidente agotamiento político acumulado tras varias legislaturas ininterrumpidas del PP al frente del consistorio, Colomina muestra su total convicción de que gobernarán la ciudad de Almería en el año dos mil veintisiete. Afirma que su agrupación política está centrando todos sus esfuerzos en recoger activamente las propuestas vecinales directas para conformar un proyecto sólido de ciudad, concluyendo que percibe un clamor ciudadano en las calles y un impulso constante de los colectivos sociales para forzar un verdadero cambio de rumbo en el ayuntamiento.