La Universidad de Almería ha puesto en marcha un segundo intento para encontrar una empresa que se haga cargo del servicio de restauración de su edificio emblemático. Tras quedar desierta la convocatoria anterior a finales de febrero, el campus almeriense ha reconfigurado las condiciones del contrato con el fin de atraer licitadores, ofreciendo ahora una estabilidad inicial de dos años frente al único año que se planteaba en el primer diseño. Este periodo podrá extenderse mediante cuatro prórrogas bienales, lo que proyecta una relación contractual de largo recorrido en el corazón del campus de Almería.
El valor estimado de esta concesión se sitúa por encima de los cinco millones de euros para la totalidad del tiempo previsto, aunque el presupuesto base de licitación parte de cero euros. Las compañías interesadas en gestionar este espacio deberán proponer un canon anual que oscile entre los 15.000 y los 30.000 euros. Según el cronograma que maneja la institución académica, el plazo para recibir propuestas expirará el próximo 8 de abril, con la meta de que el nuevo equipo de gerencia tome las riendas del establecimiento el 1 de junio.
Más allá de la viabilidad económica, la Universidad de Almería busca transformar este punto de encuentro en un estandarte de la alimentación consciente. El pliego de prescripciones técnicas es exigente en cuanto a la calidad nutricional, obligando a que los menús sigan las directrices de la dieta mediterránea y el plato de Harvard. La oferta deberá incluir necesariamente opciones para personas celíacas y veganas, priorizando el uso de productos de proximidad y ecológicos, mientras que quedará terminantemente prohibida la venta de bebidas energéticas y alcohol de graduación elevada.
La modernización del servicio es otro de los pilares de esta licitación. La empresa que resulte ganadora tendrá que desplegar un ecosistema digital que permita gestionar las comandas a través de la aplicación oficial de la institución, apoyado por pantallas de seguimiento tanto en cocina como en las zonas comunes para que los usuarios conozcan el estado de su pedido en tiempo real. Esta apuesta por la tecnología se complementa con un estricto compromiso ambiental que fomenta el uso de vajilla reutilizable, envases biodegradables y una gestión eficiente de los residuos y la energía.
El funcionamiento ordinario de la cafetería cubrirá una amplia franja horaria, permaneciendo operativa de lunes a viernes desde las 7:30 hasta las 20:30 horas, además de las mañanas de los sábados. Para garantizar la agilidad en la atención, se requiere una plantilla mínima compuesta por ocho profesionales: un cocinero, dos ayudantes, cuatro camareros y un operario de limpieza.
El proceso de selección no se basará únicamente en la oferta económica, que aporta 51 puntos de la valoración total. Los 49 puntos restantes dependerán de criterios subjetivos donde se evaluará la creatividad de la propuesta gastronómica, el plan de comunicación y, especialmente, un programa innovador para dinamizar la actividad de la cafetería durante las tardes. Para seguir en liza, los aspirantes deberán obtener al menos 25 puntos en este apartado de juicio de valor.