La estabilidad política en el municipio de Níjar ha vuelto a verse sacudida este jueves durante la celebración de la sesión plenaria ordinaria. La corporación municipal ha sido testigo de una nueva "deserción" en las filas del grupo socialista, encabezado por la exalcaldesa Esperanza Pérez. En esta ocasión, ha sido Mari Nieves López Morales quien ha presentado su renuncia formal al acta de concejal, una decisión que profundiza la herida abierta en la principal fuerza de la oposición y que deja en una situación de extrema debilidad la cohesión interna de la formación en la provincia de Almería.
Esta renuncia no es un hecho aislado, sino que se suma a una secuencia de salidas que ha diezmado al equipo original con el que el PSOE concurrió a los pasados comicios. La marcha de López Morales se produce apenas un mes después de la dimisión de Sergio Vicente Soto, quien abandonó sus responsabilidades el pasado febrero. Previamente, ya habían seguido el mismo camino Manuel Moreno Bonilla y Antonio Moreno Vargas, conformando un escenario en el que el 40 por ciento de los representantes elegidos bajo las siglas del PSOE en Níjar han optado por dar un paso al lado antes de finalizar el mandato.
Aunque durante la sesión plenaria de este jueves las explicaciones oficiales se han mantenido dentro de los cauces estrictamente protocolarios, el ambiente político en Níjar y en el resto de la provincia de Almería apunta a una crisis de liderazgo evidente. El silencio mantenido en el salón de plenos contrasta con la crudeza de los motivos que han trascendido en dimisiones anteriores. Es el caso de Sergio Vicente Soto, quien el 9 de febrero de 2026 decidió romper su silencio a través de sus redes sociales para explicar a los vecinos los motivos de su marcha, dejando entrever grietas irreconciliables con la dirección del grupo que ostenta Esperanza Pérez.
"Queridos vecinos y vecinas, hoy tomo la palabra a través de este escrito para comunicar mi decisión de dejar el acta de concejal. No es una decisión tomada a la ligera. Al contrario, nace tras una difícil y profunda reflexión personal, desde la responsabilidad y el respeto que siempre he sentido hacia esta Institución (Ayuntamiento) y, sobre todo, hacia las personas a las que he tenido el honor de representar y ayudar (mi pueblo y vecinos). Llegué a la política municipal con ilusión, con ganas de sumar y con la convicción de que se puede servir a un pueblo desde la honestidad, el trabajo y la cercanía. Durante este tiempo he procurado estar donde se me ha requerido, escuchar, aprender y aportar todo lo que estaba en mi mano, siempre poniendo por delante el interés general. Siempre trabajando con profunda vocación de servicio público. Me voy con la tranquilidad de haber cumplido, de haber trabajado con compromiso y de haber actuado conforme a mis valores. También con la certeza de que la política debe construirse desde la coherencia, la lealtad y el respeto mutuo, principios que considero irrenunciables. Por coherencia con mis principios y desde la convicción de que, en determinadas circunstancias, dar un paso al lado constituye también un ejercicio de responsabilidad, he decidido dar por concluida, en el día de hoy, esta etapa de mi trayectoria política institucional. Esta decisión responde a la voluntad de reorientar mis esfuerzos hacia mi actividad profesional y hacia aquellos proyectos que se encuentran plenamente alineados con mis convicciones y con la concepción del servicio público que considero adecuada. A lo largo de este periodo he adquirido valiosas experiencias y aprendizajes. Así mismo, he constatado que, aún compartiendo objetivos comunes, no siempre coinciden los caminos ni las formas de alcanzarlos, lo que exige coherencia, honestidad y responsabilidad en la toma de decisiones. Quiero agradecer sinceramente la confianza de mis vecinos y vecinas, el cariño recibido y cada conversación, sugerencia o crítica constructiva que me ha ayudado a crecer, no sólo como cargo público, sino como persona. Me retiro de la política activa, pero no del compromiso con mi pueblo. Aquí seguiré, como siempre, dispuesto a ayudar, a colaborar y a aportar desde mi conocimiento y experiencia todo aquello que esté en mi mano, porque el servicio a la comunidad no depende de un acta. Porque el compromiso con un pueblo no entiende de siglas ni de momentos concretos, sino de personas y de convicciones. Expreso mis mejores deseos a esta Corporación y, de manera prioritaria, al conjunto del municipio y a todas las personas que lo integran. Como institución pública, debemos actuar desde el entendimiento mutuo y la lealtad institucional, teniendo siempre presente el interés general y trabajando de forma conjunta y responsable en la consecución de los objetivos comunes que redunden en el bienestar colectivo. Me voy con la cabeza alta, con gratitud y con la conciencia tranquila. Me voy con el corazón lleno de tantas vivencias y recuerdos. Gracias infinitas y aquí estaré siempre disponible para lo que sea necesario, como siempre lo he hecho. Fdo.: Sergio Vicente Soto. 09.02.2026"
Las palabras de Vicente Soto, cargadas de alusiones a la "coherencia", el "respeto mutuo" y la divergencia en "los caminos y las formas de alcanzar objetivos", resuenan hoy con más fuerza tras la salida de Mari Nieves López Morales. Estas declaraciones sugieren una fractura interna en el PSOE de Níjar que va más allá de simples motivos personales o profesionales. La mención explícita a que en política no siempre coinciden las formas de trabajar pone el foco directamente sobre la gestión de Esperanza Pérez al frente del grupo municipal, cuya autoridad parece estar siendo cuestionada por sus propios compañeros de filas de manera sistemática.
Este fenómeno de descomposición interna en el socialismo nijareño guarda un preocupante paralelismo con lo sucedido en otro gran municipio de Almería. En octubre de 2025, el PSOE de El Ejido vivió una situación de extrema gravedad cuando dimitió más de la mitad de su ejecutiva municipal, evidenciando que las tensiones internas están afectando a los núcleos de población más importantes de la provincia dentro del Estado español. La repetición de este patrón de dimisiones en bloque en Níjar -hay que recordar que en la Corporación ejidense anterior a la actual, llegó a dimitir la práctica totalidad de los ediles- sitúa a la formación ante un escenario de incertidumbre absoluta a medida que se aproximan las citas electorales.
A estas alturas, la gran incógnita que planea sobre la política local en Níjar y que genera debate en toda Almería es si el PSOE local mantendrá a la exalcaldesa Esperanza Pérez como cabeza de lista para las municipales del próximo año. Con un 40 por ciento de su grupo municipal habiendo abandonado el barco en circunstancias poco claras o con críticas veladas a la dirección, el desgaste de su figura es ya un hecho objetivo. La formación se enfrenta al reto de decidir si apuesta por la continuidad o si emprende una renovación profunda para frenar una sangría de cargos públicos que, por ahora, no parece tener fin.