Las estadísticas judiciales del año 2025 relativas a las disoluciones matrimoniales y procesos de guardia y custodia en el Estado español reflejan una radiografía particular para Almería, que se desmarca de la tendencia generalizada en el resto de la comunidad autónoma andaluza por su elevado índice de litigiosidad. Mientras que en gran parte de las provincias vecinas los acuerdos mutuos imperan con una holgada diferencia sobre los procesos contenciosos, los juzgados almerienses tramitan un volumen de procedimientos donde la falta de consenso entre las partes es significativamente superior a la media autonómica, dibujando un panorama de rupturas familiares más complejas y disputadas en los tribunales.
Analizando las cifras brutas de disoluciones matrimoniales, Almería registró un total de 1209 divorcios durante el pasado ejercicio, lo que representa aproximadamente el ocho y medio por ciento de los 14221 divorcios contabilizados en toda Andalucía. Sin embargo, el dato más revelador reside en la tipología de estas separaciones definitivas. En la provincia almeriense se dictaron 648 divorcios consensuados frente a 561 divorcios no consensuados. Este estrecho margen contrasta poderosamente con la media andaluza, donde los divorcios de mutuo acuerdo, que ascendieron a 8607, superaron ampliamente a los 5614 tramitados de forma contenciosa. Provincias como Sevilla o Málaga muestran una clara preferencia por la vía del acuerdo, mientras que en el territorio almeriense la balanza se equilibra de manera inusual hacia la confrontación judicial.
Esta dinámica de desacuerdo se hace aún más evidente, llegando a invertir la tendencia autonómica, en los procesos de guarda y custodia de hijos de parejas no matrimoniales. Los datos de 2025 arrojan que en Almería se resolvieron 482 casos de custodia sin acuerdo, una cifra que supera a los 391 procedimientos que sí lograron un consenso previo. Este escenario es único en el contexto andaluz de gran volumen, dado que el cómputo global de la comunidad autónoma muestra una mayoría de custodias consensuadas, con 5336 casos, frente a las 4696 resoluciones no consensuadas. Este indicador sugiere que las parejas de hecho o sin vínculo matrimonial en la provincia encuentran especiales dificultades para pactar las medidas paternofiliales tras la ruptura, delegando la decisión final en los jueces en mayor medida que sus vecinos andaluces.
En lo que respecta a otras figuras legales, las estadísticas muestran una caída casi total de las separaciones tradicionales y las nulidades. En Almería no se registró ninguna nulidad matrimonial en todo el año 2025, un dato que comparte con Huelva, frente a las cinco registradas en Cádiz o las tres de Jaén. Las separaciones se mantuvieron en cifras residuales, con 14 consensuadas y 9 no consensuadas. No obstante, la tendencia hacia el litigio vuelve a manifestarse con fuerza en las demandas de modificación de medidas previas. Los juzgados almerienses tramitaron 318 modificaciones de medidas no consensuadas, casi triplicando a las 111 resoluciones que se alcanzaron mediante acuerdo entre las partes, confirmando de manera sostenida el perfil altamente litigioso que ha caracterizado a los procesos de familia en la provincia a lo largo de todo el año judicial en España.
Las 15.229 demandas de disolución matrimonial presentadas en el año 2025 experimentaron en su conjunto un descenso del 17,7 % respecto a las registradas en 2024, según los datos recogidos por la sección de Estadística del Consejo General del Poder Judicial, que se publican hoy.
Este descenso se debe al comportamiento de todos los tipos demandas de disolución matrimonial, especialmente las no consensuadas, que fueron las que experimentaron una disminución más acusada. Tan sólo las separaciones consensuadas crecieron un 6,5 por ciento.
Según recoge el informe, las demandas de divorcio no consensuadas registradas en los órganos judiciales en 2025 (5.791) descendieron un 31,8% respecto al ejercicio anterior; por su parte, los divorcios consensuados (8.819) bajaron un 5,1 por ciento.
En cuanto a las separaciones matrimoniales registradas en 2025, las no consensuadas (143) se redujeron un 47,8 por ciento, mientras que las consensuadas (461) fueron las únicas que aumentaron, un 6,5 por ciento.
Las nulidades matrimoniales del pasado año sumaron un total de 15, las mismas que en 2024.
Poniendo en relación las demandas de disolución matrimonial del total del año con la población a 1 de enero de 2025, el número de demandas de disolución por cada 100.000 habitantes en España fue de 171,9.
Las tasas más altas, por encima de la media nacional, se dieron en Baleares (207,7) demandas de disolución matrimonial por cada 100.000 habitantes; Canarias, con 205,2; Comunidad Valenciana, con 195; Murcia, con 186,5; Castilla-La Mancha, con 182,4; Asturias, con 173,1; Cantabria, con 172,6 y Andalucía, con 172,3.
Por debajo de la media nacional se situaron Cataluña, con 170,4; Extremadura, con 169,7; Galicia, con 168,5; La Rioja, con 168,4; Navarra, con 167,5; Aragón, con 164,3; País Vasco, con 153; Madrid, con 151 y Castilla y León, con 144,4.