La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha subrayado la relevancia del sector cinegético para el futuro de los ecosistemas durante su participación en la asamblea anual de la Federación Andaluza de Caza. En este encuentro, la responsable autonómica ha incidido en que la colaboración con los cazadores es una pieza fundamental para diseñar políticas que respondan a la situación real del campo, especialmente en provincias con un arraigo rural tan profundo como Almería.
García ha defendido un sistema de gestión que sea totalmente respetuoso con la protección de la fauna y que, al mismo tiempo, actúe como un motor de desarrollo y arraigo poblacional en el interior andaluz. Según la consejera, el conocimiento directo que los federados poseen sobre el terreno permite que las decisiones de la administración se basen en criterios técnicos sólidos, facilitando además el necesario relevo generacional en estas actividades.
La magnitud de esta actividad en la comunidad es notable, superando las 160.000 licencias activas. En este contexto, la titular de Sostenibilidad recordó que el aprovechamiento cinegético se extiende por la gran mayoría del territorio regional, lo que obliga a mantener una interlocución constante en materias tan sensibles como la sanidad animal y la preservación de las especies silvestres.
Uno de los puntos clave tratados en la reunión ha sido la gestión de las poblaciones animales. Mientras que la caza mayor experimenta un auge generalizado, especies de caza menor muestran una tendencia preocupante a la baja, con situaciones muy diversas según la zona, como ocurre con el conejo de monte. Para atajar problemas específicos, la Junta de Andalucía ha implementado medidas de urgencia, destacando el control de la sobrepoblación de jabalíes y las actuaciones sanitarias frente a la sarna sarcóptica que afecta a la cabra montés en diversos puntos, incluyendo varios términos municipales de Almería.
Finalmente, la consejera informó sobre los avances normativos que buscan profesionalizar y modernizar el sector, mencionando la regulación de la figura del controlador de predadores y las nuevas directrices para asegurar la calidad genética en las granjas cinegéticas. Estas acciones pretenden garantizar que la caza siga siendo una herramienta eficaz para el mantenimiento de la biodiversidad y un pilar económico para los pueblos andaluces.