Un importante golpe a la ciberdelincuencia en la provincia de Almería ha permitido poner a salvo los fondos de una entidad pública y una mercantil privada. La guardia civil ha logrado rescatar un total de 17.013,70 euros que habían sido sustraídos fraudulentamente tanto a una empresa con sede en Huércal-Overa como al propio consistorio de dicha localidad. El fraude se perpetró mediante una sofisticada suplantación de identidad digital con la que los delincuentes consiguieron interceptar y desviar el abono de diversos servicios.
El método empleado por los estafadores es el conocido en el argot tecnológico como Man in the middle. En este caso, los atacantes lograron infiltrarse en las comunicaciones electrónicas entre la empresa y la administración local para manipular los datos de facturación. Al alterar la información bancaria en los correos electrónicos, consiguieron que los pagos legítimos acabaran en una cuenta ajena a los proveedores habituales. La alerta saltó en cuanto la compañía huercalense se percató de que las transferencias no habían llegado a su destino real, lo que desencadenó una respuesta inmediata de los investigadores.
La resolución positiva de este incidente se debe en gran medida a la celeridad con la que actuó el Equipo @ de la Benemérita en colaboración con las instancias judiciales de Huércal-Overa. Gracias a esta coordinación, se activaron los protocolos de emergencia con las entidades financieras para bloquear la cuenta receptora antes de que el dinero fuera diluido en otras redes. Además, el caso ha traspasado fronteras, ya que se están llevando a cabo gestiones de cooperación internacional con Portugal para localizar a una persona que estaría directamente implicada en esta trama delictiva.
Desde la guardia civil subrayan que la prevención es la mejor herramienta para evitar ser víctima de estos delitos. Entre las pautas fundamentales se encuentra la de confirmar telefónicamente cualquier modificación en los números de cuenta que se reciba por vía telemática. Asimismo, se insiste en la importancia de desconfiar de mensajes que exijan cambios de pago con excesiva urgencia y de implementar sistemas de doble validación en las operaciones financieras corporativas. Los agentes recalcan que, ante cualquier sospecha, la rapidez para denunciar y contactar con el banco resulta "fundamental" para garantizar que los fondos puedan ser recuperados con éxito.