Opinión

Las flores

Juan Torrijos Arribas | Lunes 06 de abril de 2026

Si algo ha demostrado la Semana Santa, es que le sienta muy mal a las flores que en los parterres jalonan el paseo de la ciudad. Y no es por culpa del evento, que viene a llenar de espectáculo las calles, el problema es la aglomeración de personal en la vía, y ello lleva a que los pies, y no descalzos de los penitentes, arrasen las flores y arbustos que engalanan el Paseo. Los videos circulando por las redes nos lo han demostrado, y algunos los hemos vivido en vivo y en directo durante los pasado días. Incluso el juego de algunos niños dentro de ellos, ante el silencio y la alegría de unos padres.

Si este es el puñetero ejemplo que le venimos dando a nuestros hijos desde hace algunos años, es normal que estorben las flores, los parterres y cualquier otra historia que se monte sobre la piel de la ciudad. No son ajenos a ello los políticos, no se me hagan los compungidos ante la sociedad que tenemos, han sido en más de una ocasión sus ejemplos, sus leyes y sus comportamientos, los que reflejan la sociedad en su vivir cada día. Habrá que pensar, señora alcaldesa, doña María del Mar, en alguna solución de cara a otros eventos a celebrar, y que puede hacer sufrir el mismo tratamiento a las actuales margaritas, y muy cercana está la feria de agosto, y las nuevas multitudes tomando por asalto la principal vía de la capital.

Olvidando por un segundo al personal, y su poca o nula educación, a la decoración le falta algo más. Las fases de las flores, preciosas, la de los arbustos puede que algún día lleguen a demostrar algo, pero por ahora, más parece estar en un campo de cebollas, de coles o de lechugas, que no es mala idea si se trata de montar huertos urbanos, pero entiendo que esa no era la idea. Y si lo fuera, como me decía un amigo algo coñón, unas cuantas matas de habas, con su bacalao colgado de los árboles, le habría dado al Paseo imagen típica de la Almería primaveral.

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A cuatro euros estaba de kilo de habas en el mercado.

Han acortado los parterres, era de pura lógica, pero hay voces que alegan que siguen siendo más grandes de lo necesario, que aún debían ser más pequeños. Rectificar dos veces va a ser mucho rectificar, ¿verdad doña Eloísa? se quedarán así, que le vamos a hacer, pero que conste que algunos piensan que más estrechos quedarían mejor. Los “arbolicos” ubicados al lado de los grandes ficus no se sabe lo que buscan. Si lo que se quiere demostrar es lo unida que debe estar la familia, y que junto a un padre siempre es buenos que camine un hijo…pero no se le ve el fuste. Tiempo al tiempo, lo mismo el diseñador tiene razón y nos convence, pero lo que es hoy.

Las terrazas de bares y cafeterías tienen mosqueado al personal. Están esperando que tomen ustedes una decisión, pero ojo con los proyectos, no tengan que rectificar una vez llevado a cabo. Quizás deberían hablar más con ellos, ver sus necesidades, compartir sus experiencias. Que sí, que algunos se las traen, bastantes zipotes son, lo sabemos, pero, lo mejor es convencer, poner de acuerdo, trabajar juntos, y no tener después que desandar los caminos.

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