Almería

Cinco alumnos de la Universidad de Almería obtienen becas de formación laboral inclusiva

Un total de 63 estudiantes andaluces con discapacidad accederán a su primera experiencia profesional gracias a la alianza entre la Fundación ONCE y Crue

Domingo 05 de abril de 2026

La Universidad de Almería será una de las instituciones beneficiarias del programa de inserción laboral que impulsa la Fundación ONCE en colaboración con la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (Crue). En esta décima edición del proyecto, cinco alumnos del campus almeriense han sido seleccionados para realizar prácticas profesionales tutorizadas, una iniciativa diseñada para derribar barreras en el acceso al mercado de trabajo y fortalecer el currículum de los universitarios con diversidad funcional.

A nivel autonómico, el programa desplegará a 63 estudiantes en diversas entidades. Además de las plazas asignadas en Almería, el reparto en Andalucía incluye 14 vacantes para las universidades de Sevilla y Granada respectivamente, 11 en Málaga, cinco para Córdoba, Huelva y la Pablo de Olavide, mientras que Cádiz y Jaén dispondrán de dos plazas cada una. Estas estancias, con una duración de tres meses, podrán desarrollarse en un amplio abanico de entornos que van desde grandes corporaciones y pymes hasta entidades de la economía social y administraciones públicas.

Cada beca cuenta con una dotación económica de 2.000 euros por alumno. De este importe, los estudiantes percibirán una remuneración de hasta 600 euros mensuales durante el periodo de prácticas, mientras que el resto de la cuantía se destina a cubrir las obligaciones con la Seguridad Social y los costes de gestión administrativa por parte de las instituciones académicas. Esta convocatoria, que se extiende a lo largo del curso 2025/2026, cuenta con el respaldo financiero del Fondo Social Europeo a través del programa FSE+ de Inclusión Social.

El objetivo de fondo de esta colaboración es fomentar una gestión de la diversidad más eficiente dentro del tejido empresarial, incentivando la contratación de personas con discapacidad y estrechando los lazos entre el mundo académico y el laboral. El periodo para realizar estas prácticas se inicia tras la resolución de las ayudas y se prolongará hasta finales de diciembre de 2026, permitiendo a los beneficiarios aplicar sus conocimientos en entornos reales y profesionales.

Para acceder a estas ayudas, los solicitantes deben acreditar una discapacidad igual o superior al 33% y estar cursando estudios de grado o máster. En el proceso de selección, las universidades dan prioridad a aquellos estudiantes que se encuentran en la recta final de su formación, específicamente quienes han superado ya más de la mitad de sus créditos académicos y no han disfrutado previamente de experiencias de prácticas externas, garantizando así que la ayuda llegue a quienes están más próximos a dar el salto definitivo al empleo.

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