La provincia de Almería encara una semana de notables contrastes meteorológicos tras la estabilidad que marcó los días de la reciente Semana Santa. El cielo comenzará a perder su azul habitual para teñirse de tonalidades anaranjadas y blanquecinas debido a la entrada masiva de polvo en suspensión procedente del norte de África. Este fenómeno, propiciado por la posición de una borrasca en el Atlántico, alcanzará su punto de mayor intensidad entre el martes y el miércoles, reduciendo de forma significativa la visibilidad en gran parte del territorio almeriense.
La combinación de estas partículas en la atmósfera con la inestabilidad que se desplaza desde el oeste abre la puerta a la aparición de "lluvias de barro". Este episodio de precipitación sucia será especialmente probable en el Poniente, donde en localidades como Adra las opciones de ver caer agua superan el 60% durante la jornada del miércoles. En el interior provincial, la situación se presenta aún más inestable; en Laujar de Andarax las probabilidades de lluvia aparecen ya desde la tarde del martes y se disparan hasta el 75% el miércoles, lo que podría dejar rastros de lodo sobre calles y vehículos antes de que el ambiente se limpie.
Por su parte, los residentes en Almería capital vivirán unos días marcados principalmente por el bochorno y la calima. Aunque las temperaturas máximas oscilarán entre los 23°C y los 25°C, el riesgo de que el agua descargue con fuerza antes del viernes es reducido en la ciudad, limitándose el impacto a posibles problemas respiratorios para personas alérgicas al polvo. En otras comarcas como el Valle del Almanzora, el municipio de Albox mantendrá una probabilidad de lluvia más moderada, en torno al 25% a mitad de semana, mientras que en el Levante, con Vera como referencia, el tiempo se mantendrá mayoritariamente seco hasta la llegada del fin de semana.
El verdadero cambio de escenario se producirá a partir del sábado, cuando un frente nuboso mucho más activo comenzará a barrer la provincia de forma generalizada. La inestabilidad irá en aumento conforme avancen las horas, culminando en un domingo donde la lluvia será la protagonista absoluta en todos los rincones de la geografía almeriense. Se espera que las precipitaciones sean persistentes y alcancen una probabilidad de éxito de prácticamente el 100% en puntos del Poniente y la Alpujarra, así como un 95% en la capital y el Levante, poniendo fin de manera definitiva al episodio de calima con un lavado atmosférico total.