Almería

Pruebas de fuerza muscular predicen riesgo de enfermedades crónicas

Evaluar la fuerza muscular puede ser clave para anticipar problemas de salud y mejorar la calidad de vida a largo plazo

Viernes 10 de abril de 2026

La fuerza muscular ha sido considerada durante años un indicador fundamental de salud. Diversos estudios han evidenciado que niveles más altos de fuerza están relacionados con una menor mortalidad. Sin embargo, la evidencia sobre su capacidad para predecir el riesgo de desarrollar enfermedades a lo largo de la vida ha sido hasta ahora más limitada. Un equipo internacional de investigadores ha abordado esta cuestión y ha encontrado que pruebas sencillas, como apretar la mano o levantarse y sentarse de una silla cinco veces, pueden proporcionar información valiosa sobre la salud futura de las personas. Este estudio ha sido publicado recientemente en la prestigiosa revista ‘British Journal of Sports Medicine’, reconocida en el ámbito de la medicina deportiva y la salud pública.

Investigadores y metodología del estudio

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Los autores principales del trabajo son Nuria Marín Jiménez, investigadora Juan de la Cierva en la Universidad de Almería, y Bruno Bizzozero-Peroni, del Karolinska Institutet en Suecia. El artículo titulado ‘Clinical importance of simple muscular fitness tests to predict long-term health conditions: a systematic review and meta-analysis of 94 cohort studies’ cuenta con la colaboración de especialistas de diversas universidades y centros de investigación en Europa, América y Oceanía. Entre las instituciones destacadas se encuentran la University of Ottawa y el Children’s Hospital of Eastern Ontario Research Institute, en Canadá; la University of Jyväskylä, en Finlandia; la Adelaide University, en Australia; así como las universidades españolas de Granada y Castilla-La Mancha.

Bajo el liderazgo del Grupo de Investigación ‘GALENO’ de la Universidad de Cádiz, el estudio examina el papel de la fuerza muscular como un indicador temprano del riesgo de enfermedad a lo largo de la vida. Para ello, se han analizado 155 estudios longitudinales enfocados en población adulta, seleccionando 94 para un metaanálisis cuyo objetivo fue identificar qué pruebas simples de fuerza muscular pueden servir como indicadores tempranos de salud. Este metaanálisis demuestra que dos test sencillos permiten predecir el riesgo futuro de diversas enfermedades crónicas en adultos.

Resultados significativos del análisis

Los hallazgos indican que tanto la fuerza de prensión manual como la capacidad para levantarse y sentarse cinco veces desde una silla son eficaces para predecir el riesgo a desarrollar distintas enfermedades crónicas con el tiempo. Las personas que presentan mayor fuerza muscular tienen un menor riesgo asociado a enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, deterioro cognitivo, depresión, discapacidad funcional o enfermedades neurodegenerativas como demencia o Parkinson. Por su simplicidad, rapidez y bajo coste, estas pruebas podrían integrarse en la práctica clínica como herramientas útiles para detectar precozmente riesgos para la salud en contextos clínicos y comunitarios.

A diferencia de otras pruebas clínicas más complejas, estos test requieren poco tiempo y equipamiento mínimo, lo que permite su fácil aplicación en consultas médicas, centros de salud o programas comunitarios orientados a la prevención.

Implicaciones futuras para la salud pública

Los investigadores sostienen que sus descubrimientos contribuirán a mejorar el conocimiento científico sobre el papel crucial que desempeña la fuerza muscular como indicador de salud. Esto puede facilitar a profesionales sanitarios e investigadores considerar estas pruebas dentro de las estrategias para evaluar riesgos en adultos. A medio plazo, los resultados podrían impulsar que test simples como los mencionados se utilicen más frecuentemente tanto en prácticas clínicas como en programas de salud pública.

Esto permitiría identificar tempranamente a individuos con mayor riesgo a desarrollar enfermedades crónicas, posibilitando intervenciones preventivas basadas en ejercicio físico y estilos de vida saludables. En conjunto, este tipo de herramientas no solo podría mejorar la prevención de enfermedades sino también promover un envejecimiento más saludable entre la población.

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