El mercado de vehículos de segunda mano en Almería ha mostrado una fisonomía muy particular durante el pasado mes de marzo de 2026. Según los últimos registros del sector, en la provincia se cerraron un total de 3.157 operaciones, de las cuales 2.521 correspondieron a automóviles con más de ocho años de antigüedad. Este dato revela que prácticamente ocho de cada diez ventas en Almería se sitúan en este segmento de vehículos veteranos, superando con creces la media regional del 67,2%. Mientras el precio medio general en la provincia sufrió un ligero retroceso del 1,2% hasta situarse en los 11.479 euros, el coste de los coches con más de ocho años experimentó un repunte del 2,6%, alcanzando los 9.724 euros de media.
A nivel autonómico, Andalucía cerró marzo con 34.805 turismos usados transferidos y un precio medio de 13.156 euros, lo que supone un crecimiento interanual del 2,6%. El análisis por provincias muestra realidades muy diversas donde Málaga y Sevilla se mantienen como los motores del mercado en volumen y coste. En territorio malagueño se vendieron 8.046 unidades con el precio más alto de la comunidad, llegando a los 14.133 euros, mientras que en Sevilla se contabilizaron 7.994 operaciones con un coste medio de 13.663 euros y una subida del 4%. Por su parte, Jaén se posicionó como la provincia donde más se encareció el producto de ocasión con un incremento del 5,6%, fijando su precio en 12.779 euros tras vender 2.805 unidades.
En el resto del mapa andaluz, Cádiz registró 4.262 transferencias con un precio de 13.475 euros, lo que representa una subida del 2,7%, mientras que en Córdoba se vendieron 2.967 coches a una media de 12.830 euros. Granada, con 3.520 operaciones, vio cómo sus precios subían un 4,5% hasta los 12.262 euros. En el extremo opuesto se sitúa Huelva, que fue la única provincia junto a Almería que registró una bajada de precios, con un descenso del 3,3% y una media de 11.788 euros para sus 2.054 ventas, además de presentar el mayor índice de coches antiguos junto a los almerienses, con un 80,3% de sus ventas centradas en modelos de más de ocho años.
Este escenario se ve condicionado por una creciente desconfianza del consumidor ante la inestabilidad de los combustibles y la falta de incentivos claros. Eric Iglesias, presidente de Ancove, ha manifestado que la incertidumbre legal derivada del retraso en la aprobación del Plan Auto+, que debe dar continuidad a las ayudas para vehículos electrificados, está lastrando las decisiones de compra. Iglesias ha subrayado que, aunque se agradecen las intervenciones del Gobierno para mitigar el encarecimiento de la energía, las medidas actuales resultan insuficientes ante la escalada de precios provocada por tensiones internacionales. Además, desde el sector se insiste en la necesidad urgente de concretar planes de achatarramiento que incluyan también a los motores de combustión para dinamizar la renovación de un parque móvil que, como demuestra el caso de Almería, sigue muy anclado en vehículos de avanzada edad.