El Grupo Ecologista Mediterráneo (GEM), una de las organizaciones más antiguas de su tipo en España, se prepara para celebrar su Asamblea General en la localidad almeriense de Vícar. Este evento, programado para el próximo sábado, marca un hito significativo en la trayectoria del colectivo, que cumple medio siglo dedicado a la defensa del medio ambiente y el desarrollo sostenible.
Durante la asamblea, los miembros del GEM revisarán su memoria de actividades del último año y evaluarán las campañas realizadas. Un punto destacado en la agenda será la renovación de la Junta Directiva, lo que refleja el compromiso continuo del grupo con su misión y objetivos. Fundado en los años setenta por activistas preocupados por los problemas ambientales en Pulpí (Almería) y Águilas (Murcia), el GEM surgió como respuesta a un proyecto fallido para construir una central nuclear en Cabo Cope.
La elección de Vícar como sede de esta asamblea no es casualidad. El GEM ha mantenido una tradición de realizar sus encuentros en diferentes localidades de Almería, buscando así acercarse a los territorios, comprender sus problemáticas y trabajar en soluciones efectivas. En este sentido, Vícar representa una paradoja: aunque es uno de los territorios más antropizados de la provincia, también alberga espacios naturales protegidos de gran valor ecológico, como el Paraje Natural de Punta Entinas-Punta Sabinal y las Albuferas de Adra.
La Asamblea General se llevará a cabo en el Palacio de Deportes Ciudad de Vícar. Además del balance anual y las líneas estratégicas para 2026, se establecerán prioridades clave para el grupo. Una propuesta relevante será la candidatura de José Rivera Menéndez, cofundador del GEM, para ser nombrado presidente de honor.
Tras la asamblea, los asistentes disfrutarán de un almuerzo comunitario en el restaurante Vicasol. Posteriormente, se realizará una visita guiada a Las Albuferas de Adra, un espacio protegido emblemático que destaca por su biodiversidad.
Desde su creación, el GEM ha estado comprometido con la protección del medio ambiente. Sus esfuerzos incluyen el control sobre la pesca ilegal y la preservación de hábitats naturales esenciales tanto para la fauna como para la flora. Además, abogan por un uso responsable del agua —un recurso escaso— y promueven energías renovables como parte fundamental para enfrentar el cambio climático y las crisis energéticas actuales.
Con estos objetivos claros y un legado sólido tras cinco décadas de trabajo incansable, el Grupo Ecologista Mediterráneo continúa siendo un referente en la lucha por un futuro sostenible.