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Góngora estalla en el Pleno contra Vox: "Son los campeones de la manipulación y de la mentira"

El alcalde de El Ejido acusa a la portavoz Beatriz Sánchez de hipocresía por atacar a la población inmigrante de la que depende el sector agrícola y defiende la rotunda honorabilidad de los funcionarios municipales frente a las insinuaciones de la oposición

Rafael M. Martos | Lunes 20 de abril de 2026

El salón de plenos del Ayuntamiento de El Ejido ha sido escenario esta mañana de un tenso debate político en el que el alcalde del municipio, Francisco Góngora, ha dirigido una contundente réplica a los representantes del grupo municipal de Vox. El primer edil ha focalizado su intervención en la figura de la portavoz de la formación, Beatriz Sánchez, y uno de los asesores sentado entre el público, a quienes ha reprochado severamente su actitud respecto a la inmigración y su forma de ejercer la política local. Con un tono firme y directo, el regidor ha exigido respeto hacia la labor del consistorio, hacia los trabajadores públicos y, muy especialmente, hacia la población extranjera que resulta fundamental para el sostenimiento del tejido agrícola, motor económico indiscutible de esta zona de la provincia de Almería.

Durante su alocución, Góngora ha puesto de manifiesto lo que considera una profunda contradicción en el discurso de la formación política, vinculando directamente las críticas de Vox con la realidad del campo almeriense. El alcalde ha espetado a Sánchez que no admite su "hipocresía" al censurar costumbres como el consumo de alimentos por el método halal, mientras que, de forma simultánea, el sector se nutre de este capital humano. El regidor ha recordado a la portavoz que, en su condición de agricultora, tanto ella como su familia dependen directamente de "un número muy importante de población de origen inmigrante, las personas que trabajan y sus familias" para mantener su actividad. En este sentido, ha lamentado que el partido no se limite a atacar la inmigración en situación irregular, sino que "ataca las costumbres, ataca a la población de origen inmigrante en general" de manera sistemática.

Lejos de circunscribir el enfrentamiento al ámbito migratorio, el debate se ha adentrado en la propia gestión del Ayuntamiento de El Ejido. El primer edil ha exigido a los concejales de la oposición que realicen un examen de conciencia, advirtiéndoles de que en la política municipal "no vale todo". Góngora ha defendido con vehemencia la transparencia de la institución, dejando claro que no consentirá que se intente "arrojar sombras de dudas sobre la honorabilidad de los funcionarios" y de las distintas áreas municipales. Para respaldar esta defensa, ha subrayado que el actual equipo de gobierno acumula quince años de trabajo continuado en los que no ha existido "ni la más mínima sospecha de la más mínima irregularidad". Para el alcalde, verter este tipo de insinuaciones sin fundamento constituye una forma de "hacer un trabajo en política de manera ruin", reclamando a sus adversarios que mantengan un mínimo de dignidad institucional.

A pesar de la contundencia de sus palabras, el dirigente local no ha evitado hacer autocrítica sobre el estado del municipio, reconociendo abiertamente que existen múltiples áreas que requieren atención. Góngora ha admitido que hay "muchas cosas en las que hay déficit", mencionando expresamente el estado de la jardinería local, si bien ha recordado el "lastre" económico y de gestión que ha soportado el consistorio en el pasado. El regidor ha asegurado respetar la labor fiscalizadora de la oposición a la hora de señalar aquellas cuestiones que son mejorables, independientemente de que le incomoden más o menos. Sin embargo, ha establecido una línea roja infranqueable ante las falsedades, asegurando que denunciará "hasta el límite" de sus posibilidades "las mentiras y las manipulaciones" que, a su juicio, se han pronunciado en el pleno.

En la recta final de su extensa intervención, el responsable del consistorio de El Ejido ha anticipado una posible tergiversación de sus declaraciones, advirtiendo de que la oposición intentará trasladar a la opinión pública que el alcalde culpa a los agricultores por tener mano de obra contratada. Frente a esta hipotética estrategia, Góngora se ha mostrado tajante al calificar a los ediles de Vox como "los campeones de la manipulación y de la mentira". Atribuyendo esta dinámica a una "obsesión enfermiza", ha querido no obstante salvar la figura de algunos miembros del mismo grupo municipal que, según sus palabras, poseen un talante totalmente diferente y saben que el equipo de gobierno trabaja de la forma más honesta posible. El primer edil ha concluido su intervención con un ruego final, exigiendo un mínimo de respeto a la verdad y pidiendo encarecidamente que "los sueldos públicos no se dediquen a mentir y a engañar a los ejidenses".

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