Las fuerzas de seguridad han asestado un revés histórico a las estructuras del narcotráfico en la provincia de Almería. En una intervención conjunta de gran calado que ha contado con la participación del Servicio de Vigilancia Aduanera, se ha logrado desarticular una organización criminal que operaba desde el corazón del Valle del Almanzora, principalmente en la localidad de Macael. Este grupo, considerado uno de los más influyentes y activos del territorio septentrional almeriense, ha visto cómo su entramado caía tras una investigación que ha sumado 21 detenciones y la aprehensión de una ingente cantidad de sustancias estupefacientes.
La vigilancia estrecha de los agentes permitió desvelar un sistema jerarquizado y altamente profesionalizado dedicado a la distribución de cocaína y cannabis a gran escala. A pesar de que los sospechosos utilizaban sofisticadas técnicas de contravigilancia y cambiaban constantemente de vehículos para evitar ser detectados en su entorno geográfico habitual, el seguimiento policial no cesó. Un momento decisivo en las pesquisas se produjo en el término municipal de Huércal-Overa, donde la interceptación de un vehículo con dieciséis kilos de cannabis en la autovía del Mediterráneo permitió consolidar las pruebas contra la banda.
El núcleo de la organización fue hallado posteriormente en una vivienda aislada que funcionaba como laboratorio clandestino para el tratamiento de la mercancía. En ese lugar, los investigadores localizaron veinticinco kilos de cocaína y todo el instrumental necesario para su procesamiento, incluyendo prensas hidráulicas y diversas sustancias de corte. Este hallazgo precipitó una serie de registros, hasta un total de veintiséis, que se extendieron por naves industriales y domicilios del levante, la capital y la provincia de Alicante, destapando plantaciones de interior y sistemas de doble fondo en diversos transportes utilizados por la red.
El balance definitivo de esta actuación impresiona no solo por la droga incautada —que supera los 92 kilos de cocaína además de hachís y marihuana— sino también por el contundente impacto económico sobre la infraestructura delictiva. Bajo la dirección del tribunal en Purchena y la coordinación de la Fiscalía Antidroga, se han bloqueado 57 cuentas bancarias y se ha procedido al embargo de 13 inmuebles y 27 vehículos. Además, se han intervenido más de 636.000 euros en metálico, armas de fuego, munición y dispositivos tecnológicos avanzados. Los arrestados ya se encuentran ante la justicia acusados de pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y tráfico de estupefacientes.