“Tenemos que jugar cada partido como si fuera el último de nuestras vidas”; así lo expresó Dion Lopy, el talentoso centrocampista de la UD Almería, durante una reciente entrevista en UDA Radio, la emisora oficial del club. El jugador senegalés enfatizó que “los seis encuentros que nos quedan son finales y tenemos que ir a por todas para intentar ganarlos y así conseguir el objetivo de subir a Primera División”. Este mensaje refleja la determinación y el compromiso del equipo en esta crucial etapa de la temporada.
Lopy, quien vuelve a estar disponible tras cumplir una sanción por su expulsión en Santander, se encuentra con un total de nueve tarjetas amarillas, lo que lo deja al borde de otra suspensión. Con respecto a esto, fue claro: “No soy un jugador duro ni violento, pero parece que me han catalogado así por mi físico y la intensidad con la que juego. Soy noble y no voy a hacer daño al rival, aunque hay rivales que se tiran y exageran para que me sancionen”. Su enfoque honesto resalta su deseo de competir limpiamente.
Este domingo, el Almería se enfrentará al Granada CF en un derbi que promete ser muy emocionante. Lopy anticipa un desafío complicado: “Es un derbi y querrán vencernos porque además vienen de perder fuera y juegan ante su afición”. La rivalidad entre ambos equipos añade un ingrediente extra a este encuentro.
El centrocampista también subrayó la importancia del apoyo de los aficionados. Sabe que habrá alrededor de mil seguidores rojiblancos en el Estadio Nuevo Los Cármenes y comentó: “Los vamos a necesitar como en los demás partidos. Nosotros, los jugadores, lo tenemos que dar todo en el campo y ellos en la grada. Tenemos que ir juntos y estar unidos”. Esta conexión entre jugadores y aficionados es fundamental para alcanzar el éxito.
Lopy siempre muestra su alegría tras las victorias junto a los hinchas del Almería. Es conocido por ser uno de los más efusivos en este aspecto: “Es mi forma de ser y lo hago por ellos; es la forma de agradecerles su apoyo”. Su cercanía con los seguidores refleja su aprecio por el esfuerzo colectivo.
Además, Lopy se describe como un jugador tranquilo que ha evolucionado físicamente para aportar más al equipo: “Siempre ha sido así. En lo físico he ido evolucionando porque creo que es muy importante; tengo que estar fuerte para robar balones y aportar lo máximo posible al equipo. Lo trabajo mucho”. Su dedicación es evidente y vital para el rendimiento del equipo.
Finalmente, Lopy no oculta su felicidad en Almería: “En Almería soy feliz; es mi ciudad, y me gustaría seguir aquí mucho tiempo”. Este sentimiento positivo hacia su entorno solo puede traducirse en un mayor esfuerzo dentro del terreno de juego.